viernes, 29 de junio de 2012

Esfuércese en crecer





“Hijo mío, si recibes mis palabras,y atesoras mis mandamientos dentro de ti,da oído a la sabiduría,inclina tu corazón al entendimiento; porque si clamas a la inteligencia,y alzas tu voz al entendimiento,si la buscas como a plata,y la procuras como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor del Señor, y descubrirás el conocimiento de Dios. Porque el Señor da sabiduría, de su boca vienen el conocimiento y la inteligencia. El reserva la prosperidad para los rectos,es escudo para los que andan en integridad, guarda las sendas del juicio, y preserva el camino de sus santos.Entonces discernirás justicia y juicio,equidad y todo buen sendero;porque la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento será grato a tu alma” (Pr. 2:1-10)
Permítame hacerle una pregunta muy personal: ¿Usted se alimenta espiritualmente sólo con la Palabra de Dios diariamente, o necesita de algo más o que alguien más le enseñe?  No me malentienda. No quiero decir que debemos hacer a un lado a los maestros de la Biblia o los pastores. Lo que quiero decir es que, las enseñanzas, los sermones, los comentarios y los libros son un complemento para comprender mejor la Palabra de Dios, y no una substitución de ésta. En otras palabras, no deben ser más importantes que la Biblia misma. Esfuércese en crecer en el conocimiento de la Palabra de Dios. Que su fe sea un reflejo de su comunión personal, con Dios. Esto le ayudará a madurar espiritualmente.

domingo, 24 de junio de 2012

Escuela Biblica Dominical: Proverbios


Proverbios Capitulo 1

“Un proverbio es un dicho que comunica una verdad específica de una manera directa y eficaz”. El vers. 1 identifica al autor de estos proverbios; los versículos 2-4 aclaran las razones por los cuales fueron escritos dichos proverbios: Para recibir sabiduría, doctrina (enseñanza), razones prudentes, consejo de prudencia, justicia, juicio y equidad, sagacidad, inteligencia y cordura. Estas son características constantemente exigidas a los hijos de Dios y son rasgos distintivos del gobierno de Dios en la vida de los mismos. Los simples son los que están demasiado abiertos a toda influencia . Se recuerda a los que viven sabiamente que la fuente de la sabiduría es inagotable (v.5), y es la clave para comprender los dichos y proverbios de los sabios (v.6).” El principio de la sabiduría es el temor de Jehová” Configura una especie de lema para el libro, y describe su principio básico (v.7). El principio implica tanto el inicio como la esencia de nuestra vida. Sin contar con el conocimiento y el tremor de Dios, es imposible adquirir la sabiduría que nos ha de servir de guía a nuestra existencia. “Oye, hijo mío” implica obediencia; (v.8), y el padre inicia con ella una serie de lecciones, excepto la última que es dictada por la sabiduría. “Evitar la compañía de los malvados” (vv.10-16) Estos versículos describen perfectamente la sociedad actual y el creciente desarrollo de la delincuencia con su nefasta consecuencia de robo, saqueo y muerte. El sabio consejo de Salomón es “Hijo mío, no andes en camino con ellos, aparta tus pies de sus veredas” (v. 15). Posteriormente pasa a darnos una hermosa ilustración acerca de la codicia (vv.17-19). Nos dice al respecto que es parecida a la carnada que es puesta por un cazador; es atractiva y sabrosa en apariencia, pero si no hay carnada, entonces la red, o la trampa, puede ser evitada fácilmente. A partir de aquí (vv.20-33), la Sabiduría toma la palabra y declara cuán peligroso es no escuchar los llamados de Dios, habiendo mostrado cuan peligroso es escuchar las tentaciones de Satanás. Tres clases de personas son aquí llamadas por la sabiduría: Los simples. Los pecadores que aman sus simples nociones del bien y del mal, sus sencillos prejuicios en contraposición a los caminos y a los sabios consejos de Dios y se ufanan de ello. Los burladores. Gente orgullosa, arrogante, cínica, altiva y desafiante, que hace chistes y bromas de todas las cosas; los burladores de la religión que rebajan y denigran toda cosa sagrada y seria. Los necios. Una persona rústica, un patán y torpe; un petulante, obstinadamente descuidado, sin freno “uno que es insensible a la verdad moral y actúa sin tenerlo en cuenta” Los peores son aquellos que odian a quienes les enseñan, y que tienen un disgusto muy bien arraigado contra la verdadera piedad. El precepto es simple; vuélvete a mi reprensión, acepta mi consejo y vivirás. Esta es la primera de las secciones en que se personifica a la sabiduría. La sabiduría que tiene su origen en el temor de Dios, extiende una generosa invitación para que todo el mundo aprenda, pero la inmensa mayoría de la humanidad rehúsa escuchar, pese a que por su negativa, caiga sobre su cabeza la ruina y el dolor. Se nos recuerda (v.24) con cuánta insistencia los profetas rogaron al pueblo clamando ¡Buscad a Jehová, y vivid! (ejemplo: Amós 5:4); al igual que ellos proclamaron sus mensajes en los lugares públicos, así también “La sabiduría clama en las calles, alza su voz en las plazas; clama en los principales lugares de reunión…” (vv.20-21). Las entradas de las puertas de la ciudad eran los lugares donde se realizaban las transacciones públicas y privadas y donde funcionaban las cortes de justicia; (ejemplo: Rut 4:1…). Los versículos 24-32 describen la reacción general provocada por la exhortación y sus funestas consecuencias. El caos, el desastre y la calamidad serán los resultados de tal desobediencia, y entonces será demasiado tarde para recurrir a la ayuda de la sabiduría celestial. Tal es el fin, dice la sabiduría, de los que no oyen la voz de la sabiduría “Mas el que me oyere, habitará confiadamente y vivirá tranquilo, sin temor del mal”.
Estudio Biblico redactado por el Pastor Lucio Almirón, Iglesia Bautista Independiente "Divina Gracia"

domingo, 17 de junio de 2012

Escuela Biblica Dominical: Proverbios


                                            Introducción a Proverbios.

Salomón, el hombre más sabio que haya existido, nos dejó un legado de sabiduría en tres volúmenes: Proverbios, Eclesiastés y el Cantar de los Cantares. El escribió la mayor parte del libro de Proverbios, junto con Agur y Lemuel que contribuyeron en algunas de las secciones finales del libro. Salomón escribió y compiló la mayoría de estos proverbios al principio de su reinado. En este libro, bajo la inspiración del Espíritu Santo, nos da pautas y principios básicos para la vida. Un proverbio es una oración corta y concisa, que encierra una verdad moral. El libro de Proverbios es una colección de  estas sabias declaraciones. El tema principal de Proverbios es la naturaleza de la verdadera sabiduría. Salomón escribe:”El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”(1:7). Luego procede a dar cientos de ejemplos prácticos de cómo vivir de acuerdo con la sabiduría divina. Proverbios abarca una amplia gama de temas, incluyendo la juventud y la disciplina, la vida familiar, el dominio propio y la resistencia a la tentación, asuntos de negocios, las palabras y la lengua, el conocimiento de Dios, el matrimonio, la búsqueda de la verdad, la riqueza y la pobreza, la inmoralidad y, por supuesto, la sabiduría. Estos proverbios son poemas cortos, que contienen una mezcla santa de sentido común y de advertencias oportunas. Si bien no tienen el propósito de enseñar doctrina, una persona que sigue sus consejos aprenderá a caminar muy cerca de Dios. La palabra “Proverbio” procede de un vocablo hebreo que significa “administrar o gobernar”, y estos dichos, recordatorios y advertencias, ofrecen un consejo profundo de cómo gobernar nuestra vida. Podemos dividir este libro en tres partes:
A.)   SABIDURÍA PARA LOS JÓVENES:  (1:1-9:18). Salomón instruyó a los jóvenes de sus días como un padre que aconseja a su hijo. Si bien muchos de estos proverbios van dirigido a los jóvenes, los principios que los apoyan son útiles para todos los creyentes, ya sean hombres o mujeres, jóvenes o ancianos. Cualquiera que comienza su viaje para descubrir más sabiduría se beneficiará grandemente de estos consejos sabios.
B.)    SABIDURÍA PARA TODOS: (10:1-24:34). Salomón quería impartir sabiduría a toda la gente, sin importar  edad, sexo, ni condición social. Estos consejos breves, pero sabios, nos proporcionan sabiduría práctica para la vida diaria. Debemos estudiarlo con diligencia y hacerlos parte de nuestra vida.
C.)    SABIDURÍA PARA LOS LÍDERES: (25:1-31:31). Además de los proverbios que Salomón coleccionó, los hombres de Ezequías reunieron muchos proverbios que Salomón y otros escribieron. Si bien la mayoría son de carácter general, muchos están dirigidos específicamente al rey y a quienes colaboraban con él. Estos son sobre todo útiles para los líderes y para quienes aspiran a serlo.
Dios quiere que su pueblo sea sabio. Dos clases de personas describen dos caminos contrastantes de vida. El necio es terco y malvado que odia o pasa por alto a Dios. El sabio procura conocer y amar a Dios. Proverbios nos da consejos para desarrollar nuestras relaciones personales con amigos, familiares y compañeros de trabajo. En cada relación debemos, debemos mostrar amor, dedicación y altas normas morales. Lo que hablamos muestra nuestra actitud real hacia los demás. La forma de hablar revela cómo somos en verdad. Nuestra conversación es una prueba de lo sabio o lo necio que nos hemos vuelto. Dios controla el resultado final de todo lo que hacemos. Tenemos la responsabilidad de llevar a cabo nuestro trabajo con diligencia y corrección, no con indolencia. Aún cuando la gente trabaja arduamente para conseguir dinero o fama, el punto de vista de Dios es que tengamos buena reputación, un carácter moral y la devoción espiritual para obedecerlo. El libro de Proverbios se enfoca en Dios (carácter, obras y bendiciones) y nos dice cómo vivir en relación íntima con Él. Vamos a escudriñarlo!!

Estudio Biblico redactado por el Pastor Lucio Almirón, Iglesia Bautista Independiente "Divina Gracia"

viernes, 11 de mayo de 2012

Puedes descansar en Dios



"Acerca de Benjamín dijo: Que el amado del Señor repose seguro en él, porque lo protege todo el día y descansa tranquilo entre sus hombros." Deuteronomio 33:12 (NVI)
Connie es nuestra hija menor y la princesita de la casa. Y por ser la más pequeña le damos ciertas consideraciones. Algunas noches, me pide de dormirse conmigo en mi cama y que después la pasemos cuando esté dormida. Con Miri dijimos hace muchos años que no permitiríamos ese tipo de conducta, pero hoy estoy mucho más blando y cedo fácilmente a un pedido de esa naturaleza. Y como Juampi prefiere dormir solo y que su hermanita no moleste, hay acuerdo.
Cuando Miri se acuesta Connie ya está bien dormida. Es encantador verla relajada durmiendo. Así que la tomo en brazos y la llevo a su cama. El traspaso no dura mucho, pero cuando lo hago, ella se relaja y sonríe dormida. Sabe que está confiada en los brazos de su papi. Y apoya su cabecita dormida en mi hombro relajada.
Moisés estaba dando las bendiciones para cada tribu antes de entrar en la tierra prometida, y a Benjamin le toca esta. Cuando la leí, pensé en mi Connie y su confianza de dormirse en mis hombros. ¿Por qué lo hace? Simplemente porque confía en su papi y sabe que no la va a dañar.
Benjamín sabía lo mismo de Dios, pero con mayor confianza, porque la seguridad que Dios ofrece no caduca, no se cansa, no se duerme. El amor de Dios es tan grande y tan personalizado que tiene la delicadeza de atenderte a vos en particular por tu necesidad. Dios quiere darte reposo, Dios te ofrece su seguridad para que descanses en Él.
Te ofrece su hombro cálido para tu cabeza cansada. Te ofrece sus brazos poderosos para tu alma conflictuada. Dios quiere darte descanso. Quiere que te duermas a su lado y brindarte todo su amor y seguridad, para que estés bien. Que tengas la confianza de pedirle ayuda en tu momento triste y puedas reposar en su almohada del cielo para encontrar paz.
¿Vives demasiado estresados? ¿Hay demasiado conflicto en tu vida? ¿Son todas malas y ninguna buena? ¿Hay muchos problemas por resolver y encontrás pocas respuestas? Dios hoy vuelve a ofrecerte su reposo, su hombro firme, su amor y su cuidado.

REFLEXIÓN – Puedes descansar en Dios.

Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe BBN

jueves, 10 de mayo de 2012

El pueblo y el Libro





Cuándo el pueblo de Dios se aleja de amar, leer y obedecer la Palabra de Dios, pierden la bendición divina. Si queremos ser como un árbol fructífero, debemos deleitarnos en la Palabra de Dios (Sal. 1:2, 3).
Esto explica por qué Nehemías convocó una "conferencia bíblica" e invitó al escriba Esdras a ser el maestro. Los muros estaban ahora terminados y las puertas estaban colgadas. Las necesidades materiales de la ciudad se habían satisfechos, había llegado ahora el momento de enfocarse en las necesidades espirituales del pueblo que vivía en la ciudad. Los capítulos 8 - 13 del libro recogen ese ministerio espiritual: instrucción del pueblo (cap. 8), confesión de pecado (cap. 9), dedicación de los muros (capítulos 10-12), y purificación del compañerismo (cap. 13).
Es importante notar que Esdras y Nehemías pusieron la Palabra de Dios lo primero en la vida de la ciudad. Lo que ocurrió en Jerusalén a partir de aquel momento en adelante fue una consecuencia de la respuesta del pueblo a las Escrituras. "La tarea principal de la iglesia y del ministerio cristiano es la predicación de la Palabra de Dios, dijo el doctor Martyn Lloyd Jones. Los períodos y eras de decadencia en la historia de la iglesia han sido siempre aquellos tiempos cuando la predicación había declinado.
El Espíritu de Dios usa la Palabra de Dios para purificar y avivar los corazones del pueblo de Dios. Si Dios va a trabajar en y por medio de su pueblo, deben entonces responder positivamente a su Palabra; y este capítulo describe tres respuestas básicas:
1-Entender la Palabra (8:1-8).
2-Regocijarse en la palabra (vs. 9-12).
3-Obedecer la Palabra (vs. 13-18).
Todo el ser de una la persona: mente (entender), corazón (regocijarse), y voluntad (obedecer), debe quedar cautivada por la verdad de Dios.

Aprenda más de la Palabra de Dios en el Instituto Biblíco de BBN. Inscríbase hoy y comience a estudiar Gratis la Biblia.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Sensibles para Ayudar



Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso. — Proverbios 31:9
Mientras estaba en el edificio de los tribunales esperando que el juez atendiera su causa, Gabriel oía una historia triste tras otra de gente que perdía la casa. Muchos atravesaban el proceso como si les resultara un tema conocido, pero una mujer llamada Lucila parecía desconcertada. Él percibió que la mujer no sabía qué hacer ni adónde ir.
Trató de acallar la suave voz interna que lo instaba a ayudarla, pero no pudo. Pensó en varias razones para no involucrarse. En primer lugar, empezar una conversación con extraños no era una de sus virtudes; en segundo lugar, tenía miedo de que lo malinterpretara. Pero pensó que Dios lo estaba induciendo y no quería arriesgarse a desobedecer.
Cuando la vio que salía del tribunal, le habló. «Señora —le dijo—, escuché su testimonio en la corte y creo que Dios quiere que la ayude».
Al principio, Lucila desconfiaba, pero Gabriel le aseguró que su actitud era sincera. Hizo unas llamadas telefónicas y la conectó con gente de una iglesia local que le brindó la ayuda que ella necesitaba para no perder su casa.
Dios nos ha llamado a un servicio activo (1 Juan 3:18). Cuando podemos y sentimos que Él nos motiva a ayudar a alguien, debemos estar dispuestos a decir: «Estoy convencido que el Señor quiere que te ayude».

Nada nos hará sentir mejor que cuando servimos a los demás.

Escrito por:   Editores de Nuestro Pan Diario

martes, 8 de mayo de 2012

Condiciones para la Bendición



“Yo preguntaba: ¿Cómo os pondré por hijos, y os daré la tierra deseable, la rica heredad de las naciones? Y dije: Me llamaréis: Padre mío, y no os apartaréis de en pos de mi” (Jer. 3:9).
Cuando el profeta escribe estas palabras está hablando en nombre de Dios. La situación de Israel era difícil, estaban atravesando un momento de zozobra que se incrementaría todavía más en el tiempo próximo. Las dificultades eran abrumadoras, la angustia había llegado, pero, en medio de todo ello Dios tiene una palabra de aliento y esperanza. La prueba terminaría y los angustiados vendrían a una experiencia de tranquilidad y gozo. Las bendiciones de Dios están siempre disponibles para sus hijos. Él quiere bendecirnos. En el versículo estas bendiciones escondidas en la primera pregunta tienen que ver con una fluida relación con Él: os pondré por hijos. Ninguna posición superior a esta: Que nuestro Padre sea el Dios eterno y omnipotente. Quiere decir que no habrá nada que necesitemos que no nos sea otorgado inmediatamente. Ningún padre puede ver padecer a un hijo suyo y teniendo recursos para hacerle salir de la prueba no lo haga. Dios nos trata como hijos suyos. Esto conlleva necesariamente a hacernos sentir su amor. El Padre nos ama y quiere esta relación de afecto. Además promete también una segunda bendición, darnos la tierra deseable, aquello que es el deseo de las naciones, es decir, lo que las personas en la tierra anhelan poseer. No importa de que cosa se trate. Él promete dárnosla cuando realmente nos sea necesaria. A estas firmes promesas Dios añade las condiciones para que se hagan posibles: La primera condición es que le llamemos Padre mío. Dos cosas importantes aquí: primeramente que es una relación personal como aparece expresada en el pronombre mío. El Dios del cielo es un Dios personal. Es el Padre de todos los creyentes, pero es también nuestro padre individual. Nos conoce como hijos suyos, sabe cuales son nuestras necesidades y los recursos que necesitemos de Él. Le llamamos Padre mío, y está al lado de cada uno de sus pequeños para abrir camino, dar abundantemente, conducir por sendas de justicia y hacernos sentir su amor. La relación de intimidad familiar manifestada en la condición de hijos, condiciona también la siguiente demanda: “no os apartaréis de en pos de mi”. Así de fácil: consiste en seguir fielmente sus pisadas. En situaciones en que se atraviesan terrenos pantanosos, o que uno tiene que caminar sobre la nieve después de una gran nevada, no hay nada mejor que buscar las huellas de alguien que pasó primero y poner nuestros pies en el mismo lugar donde él los puso; bajo esas huellas hay terreno firme. Cristo marcó ya el camino para los suyos, especialmente en la dificultad, como dice el apóstol Pedro: “Porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1 P. 2:21). Fidelidad, amor y seguimiento condicionan la bendición. Tomemos ahora la promesa divina para alentar nuestra vida. Dios promete sacarnos a un estado de bendición, en la medida en que le sintamos como Padre y sigamos con fe en sus caminos. Que el Señor nos conceda a todos la determinación de amarle, vivir para su gloria y caminar en el camino que Él trazó para nosotros. Entonces tendremos los recursos de la gracia; la tierra deseable y la rica heredad de las naciones, que no es otra cosa que Su paz aún en medio de la tormenta.

Escrito por:   Pastor Samuel Pérez Millos BBN

viernes, 20 de abril de 2012

Bautismos Abril 15

El Domingo 15 de abril, recibimos con brazos abiertos  a los Hermanos Alex Diaz y Diana Encina, despues de sus bautismos:
Hermana Diana
Hermano Alex