sábado, 9 de febrero de 2013

LA DISCIPLINA EN LA IGLESIA



                  LA DISCIPLINA EN LA IGLESIA
La salud espiritual de una iglesia no se mide por el tamaño de la congregación, ni por la belleza de sus edificios, ni por la cantidad de miembros que posee; una iglesia saludable es aquella que agrada a Dios en las áreas donde Él lo  ha revelado. 
Aunque Dios está en todas partes en todo tiempo, existe una presencia especial de Dios que distingue su presencia de una manera especial de un sitio o circunstancia a otro.  La disciplina eclesiástica está cerca del corazón de Dios en ciertas épocas o momentos claves. 
Dios está especialmente cerca de nosotros en ciertas épocas. Él está siempre cerca nuestro en ‘tiempos de necesidad’ (Hebreos 4:16). Está cerca cuando confesamos y abandonamos nuestros pecados (Salmo 76:7; Isaías 59:2; 2ª Corintios 6:16-18). Él está cerca de los que tienen el corazón quebrantado (Salmo 34:18; comparar Mateo 5:3ss.; 2ª Corintios 7:6). Él está con nosotros (aunque seamos dos o tres), cuando ejercitamos la disciplina de la iglesia en Su nombre (Mateo 18:20). Está con nosotros cuando somos disciplinados por Él como un Padre que nos ama (ver Hebreos 12:3-13), Él está con nosotros cuando le llamamos en verdad (Salmo 145:18). Él está cerca cuando le consideramos santo (Levítico 10:3). Él está cerca de nosotros cuando ‘nos acercamos’ a Él (Santiago 4:8). La Cercanía de Dios (Éxodo 33:1-16; 34:8-10; Deuteronomio 4:1-7)
¿Por qué se hace difícil aplicar la disciplina bíblica en nuestros días?  

1. El modelo de Mega Iglesia hace difícil mantener lista de miembros.  Se hace fácil para muchos entrar o salir sin rendir cuenta a nadie.  
2. No hay colaboración ministerial entre líderes de distintas congregaciones.  
3. Aunque la membrecía en la iglesia es voluntaria, los miembros deben someterse a su autoridad, sin embargo algunos miembros no se someten a la autoridad de la iglesia  


¿Por qué algunas iglesias no disciplinan sus miembros?  

    1. Miedo a perder miembros  
2. Se ve como muy duros (faltos de amor)  
3. Es ofensivo al individuo y la sociedad  
4. La iglesia no debe meterse en lo personal  
5. Puede herir a las personas  
6. Puede ser visto como una forma de control  
7. Algunos disciplinan en secreto (entre el pastor (o unos pocos líderes) y el pecador).  Esto puede ser necesario en algunos casos, pero no así en otros. Se debe hacer diferencia entre ofensas públicas y personales.  Las ofensas públicas son tratadas públicamente, las personales, en privado.  
 ¿Debe la Iglesia Juzgar sus miembros?
 Algunos no entienden correctamente el principio bíblico de ‘juzgar’.  El verso  ha sido mal aplicado:  
 Mateo 7  
1 No juzguéis para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá. 3 ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: "Déjame sacarte la paja del ojo", cuando la viga está en tu ojo? 5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la paja del ojo de tu hermano.  
Obviamente, el Maestro dice que “no juzguemos para que no seamos juzgados”.  Esto por supuesto no significa que no juzguemos del todo sino que se dan los principios bajo los cuales no debemos juzgar y los principios sobre los que sí podemos juzgar.  Es claro que los gobiernos y las cortes de justicia, juzgan miles de casos diarios y nadie se opone a que así sea.  El ejercer juicio es importante para mantener el orden social, para separar lo bueno de lo malo y hacer ‘justicia’ a los que son violentados.  
 Lo que no se debe hacer es ‘juzgar hipócritamente’, de así hacerlo, caeremos nosotros bajo juicio.  La iglesia está llamada a juzgar la mala conducta de sus miembros.  


Definición de Disciplina:  
, “La Disciplina en la iglesia puede ser ampliamente definida como las medidas de confrontación tomadas por un individuo, los líderes de la iglesia, o la congregación con respecto a algún asunto de pecado en la vida de un creyente.”  
La Disciplina no es condenación. Es disciplina y la disciplina está diseñada para entrenar y restaurar.  
El Patrón y Base para la Disciplina  

1. El Señor mismo disciplina sus hijos (Hebreos. 12:6) y ha dado autoridad a la iglesia para hacerlo (1 Corintios. 512-13; 2 Corintios. 2:6)  
2. El carácter santo de Dios (1 Pedro 1:16; Hebreos. 12:11) requiere sacar la levadura de sus filas (1 Corintios. 5:6-8)  
3. Es un mandamiento de la Escritura (1 Corintios. 4:6) El no hacerlo es desobediencia (1 Corintios. 5:1-13; Mateo. 18:17-18; Tito 3:10; 2 Tesalonicenses. 3:6-15; 1 Timoteo. 5:20; Gálatas. 6:1).  
4. El testimonio de la iglesia en el mundo (1 Pedro. 4:13-19) si la iglesia vive como el mundo pierde su credibilidad y autenticidad  (1 Pedro. 2:11-18; 3:8-16; 4:1-4).  

 El Propósito de la Disciplina   

1. Traer gloria a Dios y mejorar el testimonio del rebaño.  
2. Restaurar, sanar, y edificar creyentes pecadores (Mateo. 18:15; 2 Tesalonicenses. 3:14-15; Hebreos. 12:10-13; Gálatas. 6:1-2; Santiago 5:20).  
3. Producir una fe saludable, una sana doctrina (Tito. 1:13; 1 Timoteo. 1:19-20).  
4. Ganar un alma para Cristo, si el pecador es solamente un Cristiano profesante (2 Timoteo. 2:24-26).  
5. Silenciar los falsos profetas y su influencia en la iglesia (Tito. 1:10-11).  
6. Proteger la iglesia de las destructivas consecuencias que ocurren cuando se fracasa en llevar a cabo la disciplina.  Una iglesia que falla en ejercer la disciplina sufre pérdidas en cuatro áreas:  
a. Pérdida de Pureza (1 Corintios. 5:6-7)  
b. Pérdida de Poder (Josué 7)  
c. Pérdida de Progreso (ver Rev. 2:5 y 3:16)  
d. Pérdida de Propósito (1 Pedro. 1:14-16; 2:9-15).  


La práctica de la Disciplina   

 La Manera:  

1. Debe ser ejercida por aquellos que son espirituales, quienes caminan verdaderamente por el Espíritu Santo y quienes crecen en el Señor (Gálatas. 6:1) – estos son por lo general los líderes de la iglesia.  
2. Debe ser hecha con humildad, amor y paciencia, considerándonos a nosotros mismos  (Gálatas. 6:1-2; 2 Timoteo. 2:24-25).  
3. Debe ser hecha sin acepción de personas, sin parcialidad (1 Timoteo. 5:21).  
4. Aquellos que andan desordenadamente deben ser amonestados, advertidos y ganados en amor.  (1 Tesalonicenses. 5:14-15; 1 Timoteo. 5:1-2; Efesios. 4:15; 2 Timoteo. 4:2). Esta amonestación no está limitada a los líderes de la iglesia. Cualquier miembro puede hacerlo siempre y cuando sus intenciones sean motivadas y controladas por el Espíritu Santo (1 Tesalonicenses. 5:14 con Gálatas. 6:1).  
5. Si no hay arrepentimiento y obediencia, el pecador creyente debe ser reprendido en público y los miembros del cuerpo deben apartarse de ellos y no mantener relaciones con ellos.  La separación social tal como será prescrita en la siguiente sección tiene dos propósitos principales:  
a. Indicar al ofensor que su acción ha deshonrado al Señor y ha causado rotura en la armonía del cuerpo.  La meta es siempre la restauración y la persona debe ser contada como un hermano (2 Tesalonicenses. 3:14-15)  
b. Para crear temor en el resto del rebaño como advertencia contra el pecado (1 Timoteo. 5:20)  
6. Si no hay respuesta en arrepentimiento y obediencia, la iglesia debe aplicar el procedimiento de ex comunión como se dirige en Mateo 18:17.  
a. Ejemplos de la disciplina se hallan descritos en la Biblia.  Los Corintios debían “reunirse” para tomar acción contra el hermano ofensor. (1 Corintios. 5:4-5; Romanos. 16:17; 2 Tesalonicenses. 3:6-15; Filipenses. 3:17-19).  
b. Esto era, como Pablo indica “castigo por la mayoría” (2 Corintios. 2:6) Como medida protectora, también vemos el caso de la iglesia de Roma y en Tesalónica donde se debía tomar acción con respecto a la conducta divisora y desobediente de algunos (2 Tesalonicenses. 3:6-15; Romanos. 16:17).  
7. Finalmente, la disciplina en el nombre del Señor siempre incluye la disponibilidad para perdonar.  La mayoría quienes disciplinan deben también estar dispuestos a perdonar, confortar, y reafirmar su amor a la persona que ha pecado (2 Corintios. 2:6-8)  

Razones para la Disciplina  

En la disciplina se debe ejercer extremo cuidado.  La Escritura no respalda que el ejercicio de disciplina sea hecho por antojos personales o tabú de la congregación de alguna iglesia o sus líderes.  La Escritura, que no nuestras opiniones o gustos personales, es la que debe expresar lo que debe ser causa de disciplina y la que debe determinar que es y que no es pecado. Además, no debemos volvernos unos críticos inspectores que andan en busca de defectos para disciplinar.

1.   Causas Generales:

a. Conducta desordenada, conducta claramente fuera de línea con los mandamientos de la Escritura los cuales afectan negativamente el testimonio y la unidad de la iglesia. (1 Tesalonicenses. 3:26-15)

2.   Causas específicas:

a. Dificultades entre miembros
b. Facciones o gente divisiva que causan división en la iglesia (Romanos. 16:17-18; Tito 3:9-11).
c. Conducta inmoral: pecados del tipo mencionado en 1 Corintios. 5 sugieren incesto, inmoralidad, idolatría, abuso verbal, borracheras, chismes, vagancia (no trabajan), los que siembran disensión.  (1 Corintios. 5:1, 11; 2 Tesalonicenses. 3:10-15).
d. Enseñanza falsa, enseñanza errónea y puntos de vista distintos en cuanto a los fundamentos de la fe y no puntos de diferencia en cuanto a interpretación. (1 Timoteo. 1:20; 2 1 Timoteo. 2:17-18; también implicado en Apocalipsis. 2:14-16; Filipenses. 3:2-3, 15-19; Romanos. 16:17-18).


Las preocupaciones claves que deben guiarnos son (a) el carácter santo de Dios, (b) el testimonio del rebano (c) el efecto que tiene sobre la unidad de la pureza de la iglesia y (d) la edificación y restauración del individuo.

¿CÓMO SE PIERDE LA SALVACIÓN?


                                                 ¿Cómo se Pierde la Salvación?                                   

Muchos cristianos a través de la historia y en nuestro tiempo, han creído y creen que es posible perder la salvación.  Aunque después de la Reforma Protestante las Iglesias Evangélicas enseñaban en unanimidad la imposibilidad de perder la salvación, la paz no duró mucho tiempo, pronto se levantaron detractores influenciados por fuerzas contrarias a la Reforma quienes comenzaron a enseñar que sí era posible perder la salvación.  Aquel movimiento opositor creció, tomó fuerza y hasta hoy continúa el debate.  En tiempos más recientes, no se dice mucho que "la salvación se pierde" sino que existe también una nueva “retórica” entre ellos.   Ahora dicen que la salvación “no se pierde sino que se rechaza”.  Pero a fin de cuentas es lo mismo, alguien que iba camino al cielo ayer, puede estar con rumbo al infierno mañana.  Pero nos preguntamos ¿Cómo se rechaza? ¿Cómo Se pierde? Se pierde o se rechaza, dicen ellos, por lo menos de dos formas.  Sí, existen dos maneras de rechazar la salvación que ha sido obtenida.  Unos dicen que se pierde “por pecar” y otros que se pierde por “dejar de creer”.  A continuación analizaremos ambas teorías a la luz de la Biblia. 
1. La pérdida de la Salvación por pecar
Como ya hemos dicho, muchos creen que la salvación se pierde por pecar, pero el problema es que aunque todos parecen estar de acuerdo en que el pecado causa la pérdida de la salvación, tienen la dificultad de que no se ponen de acuerdo al determinar cuál es el momento preciso en que se pierde la salvación.  Sí, se pierde por “pecar”, eso está claro para ellos; pero “¿cómo y cuándo?” Se pierde no es claro para ninguno.  Siendo que esto es un asunto tan importante, sería bueno para cada creyente, especialmente los que creen que pueden perder su salvación, el escudriñar el cómo y el cuándo (en qué momento) se pierde esta salvación. Pero veo que pocos están dispuestos a eso.  Por tal razón quiero traerles un poco de ayuda y evaluar esta teoría a la luz de la Palabra. 
Jesús dice que sus ovejas NUNCA han de apartarse de en pos del Él, pues sus ovejas no escuchan otra voz que no sea la voz de su Pastor.  Las ovejas no siguen la voz de los extraños. Sé que muchos mantienen que las ovejas se pueden ir y olvidarse de su Pastor (Jesús) pero eso es ir directamente en contra de lo que dice la clara y firme declaración del Señor. Eso es oponerse a la Escritura.  La pregunta que sigue entonces es, Si Cristo mismo nos dice que sus ovejas siempre le siguen y nunca se han de apartar en pos de otro, ¿Cómo se Pierde la Salvación?

 Pongamos un ejemplo, digamos que alguien mira a una mujer u hombre que no es suya(o) con deseos sexuales.  Ya esa persona pecó.  Delante de Dios es tan pecadora como si se hubiera acostado con el ó ella toda una noche (Mateo 5:28).  Sí eso es así, entonces es posible que esa mirada de lascivia, le haya hecho perder la salvación. PERO no puede ser, dicen muchos, que no es solo eso.  Hace falta más pecado.  OK.  ¿Cuánto más?  Quizás la persona debe llevar el pensamiento más allá.  Supongamos que entonces esa persona se encuentra sola en la noche en su casa y comienza a tener fantasías sexuales con aquella persona la cual deseo impropiamente.  ¿Pierde aquí la salvación o hace falta más?  La mayoría de los dirán que no se pierde la salvación así, hace falta algo más grave, no puede ser tan fácil.  Bien, entonces supongamos que la persona busca la forma de llegar a acostarse con aquella persona que no es su esposo o esposa.  El acto ha sido consumado.  Pecó la persona cometiendo adulterio. ¿Se perdió allí la salvación?  Es posible dicen muchos, PERO no, no por un solo acto.  Debe de haber más de un acto de adulterio.  Sí, uno más para que pueda perder la salvación.  Ese próximo acto ocurre, ¿perdió la salvación la persona?  Con haber cometido adulterio ‘dos veces’, ¿cómo es eso?  ¡Dos faltas graves y ya estás descalificado(a)!  Ó quizás tres o cuatro o cinco o diez o veinte o treinta veces o cien veces que se cometa pecado de adulterio contra Dios.  Debe haber una práctica de pecado.  Sí pero ¿cuando se convierte en práctica, a la Segunda ocasión, a la tercera o después de quince veces?
¿Hasta dónde llega la gracia de Dios?  Por supuesto, protestaran muchos, Dios no va a seguir mostrando misericordia y perdonando las pequeñas faltas o los pecados graves e inmorales de aquellos que pecan y pecan una y otra vez contra su ley.  Imposible que alguien pueda “hacer afrenta al Espíritu de Gracia” (Hebreos 10:29) Bueno, eso es cierto con respecto a la “misericordia común”. Pero miremos esto, en cierta ocasión Pedro le preguntó a Jesús ¿Cuántas veces he de perdonar a mi hermano que peque contra mí?
Mateo 18: 20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. 21 Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.
La idea central en la contestación de Jesús no quiere decir que hemos de perdonar hasta 490 veces y que la ofensa número 491 no ha de ser perdonada.  No, no es eso, Él nos deja claro que hemos de perdonar siempre.  Esto es así porque eso es lo mismo que Dios hizo con nuestros pecados, los perdonó todos.

Hebreos 8:12 Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades. 13 Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.
Pero tenemos un problema.  Pues aunque Dios dijo aquí que nunca se acordaría de los pecados, dos capítulos más adelante en este mismo libro tenemos una declaración que dice que se vengará del pecado.
Hebreos 10:28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo.
Hebreos 12:15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; 16 no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. 17 Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.
No hace falta tener mucha escuela para notar el problema aquí.  ¿En qué quedamos entonces, perdona Dios el pecado (misericordia) y nunca se acuerda más de ellos (fidelidad), o se venga de los pecados y da el pago (justicia)?  Usted me dirá: ¡ves, es posible perder la salvación una vez se es santificado!  ¿Es cierto eso de perder la salvación lo que se trata aquí? No sería mejor entender que Dios se está refiriendo a dos tipos de personas, “un nacido de nuevo” y la otra persona no? Una cuyos pecados “nunca más recordados” y otra cuyos pecados son ‘todos’ castigados?.  Una que tiene como característica el que recibe el Espíritu de Gracia y la ley de Dios ha sido escrita en su corazón y otra con la característica de que hace afrenta al Espíritu de Gracia y se rebela contra la ley de Dios en fornicación espiritual como Esaú?
Sí, pero dice que fue “santificado por la sangre del pacto”. Eso es cierto, todos los que están o forman parte de la iglesia forman parte del grupo de los santificados PERO eso no significan que todos son salvos (1 Corintios 7:14).  Significa que han sido ‘separados’ para con el resto del pueblo para el servicio de Dios, pero no significa que han sido regenerados, justificados y salvados.  ¿No fueron también parte del Olivo los Israelitas que fueron desgajados (Romanos 11)? Sin embargo, aunque pertenecían al Olivo y tomaban de esa savia y gozaban de los beneficios del Pacto y eran considerados pueblo de Dios, fueron quitados del Olivo “a causa de su incredulidad” (Romanos 11:20).  Se da cuenta, estaban en el pueblo, eran parte del pueblo, ¡PERO no eran pueblo! ¡No Creían, no tenían fe! (Habacuc 2:4). Lo mismo pasa ahora en el tiempo de la Gracia, muchos están en el pueblo, forman parte del pueblo, gozan de los beneficios del pueblo, PERO ¡no son pueblo!
Romanos 3:3 ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? 4 De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso
La incredulidad de algunos dentro del pueblo visible no hace nula la fidelidad de Dios.  ¿Por qué?  Porque no todos los que descienden de Israel son israelitas…”  (Romanos 9:6), “Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios.” (Romanos 2:28-29).  Eso mismo pasa en la Iglesia, solamente los Hijos son contados como herederos.
En el Antiguo Pacto, Dios estableció la manera en que se había de tratar con el pecado.  A la ‘primera’ instancia de pecado la persona sería muerta a pedradas. ¿Por qué?  Porque Dios es Santo y su carácter no tolera el pecado. La ley vino para demostrar a los hombres la severidad  de Dios y hacer ver a los hombres la perfección y la altura de sus demandas. Ninguno de los hombres pudo ni puede cumplir con la Ley como se demanda.  Todos han roto la ley de Dios (Romanos 3:23).
Lo cierto es que hace falta “un solo pecado” para perder la salvación.  Cuando una persona afirma que es posible perder la salvación por pecar (poco o mucho), esa persona simplemente da a entender que no ha entendido el Evangelio ni la Gracia pero lo que es más triste es que también deja ver que no entiende la ley de Dios y la Justicia divina.  En el ejemplo que pusimos arriba, con el solo hecho de mirar al hombre o la mujer que no le pertenece de manera sexualmente impropia, es todo lo que hace falta para recibir el castigo eterno del infierno.  ¡Eso es Ley!  Cuando la persona peca físicamente con una persona que no es su esposo o esposa, esa primera y única ocasión es suficiente para condenarle eternamente. Es más, Cristo mismo lo dijo que el simplemente llamar a otra persona 'necia' o 'fatua' lo que es muy común en nuestro tiempo donde los hombres se llaman 'estúpidos' unos a otros, es suficiente pecado para irse al infierno.

Mateo 5:21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
¡Amigos, eso es LEY!  Por eso es que Dios ha desplegado ‘su Gracia’, aparte de la ley, para conceder a los hombres perdón aun cuando no lo merecen.  Y cuando aumenta el pecado  La gracia sobreabunda…
Romanos 5: 19 Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos. 20 Pero la ley se introdujo para que el pecado abundase; mas cuando el pecado abundó, sobreabundó la gracia; 21 para que así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.
Entonces por eso es que si decimos que la salvación se pierde por los pecados, también estamos diciendo que la gracia de Dios no es suficiente para cubrir los pecados del hombre.  Estamos cambiando lo que declara la Biblia en Romanos 5:20. Estamos diciendo que "cuando abunda el pecado la gracia disminuye" o "mientras más pecado menos gracia" y así poco a poco hasta el momento que se acaba la gracia salvadora ¿Se da usted cuenta? Esto también sugiere que a unos le quedaría más gracia que a otros, unos tiene más y otros menos.
Además, a todo esto cabe preguntarnos, ¿Es la pérdida de salvación un proceso o un acto?  Por ejemplo, la Salvación se obtiene “al momento” de creer.  Al ser esto así, la salvación se debe perder de la misma manera, en un momento específico y no progresivamente.  Así que al momento de pecar (el primer pecado) debe causar la pérdida de la salvación.  Eso es lógica y no solo lógica sino Biblia.  Adán fue echado del huerto por dar una mordida a la fruta prohibida.  Adán no tuvo que comerse diez, ni cincuenta, ni cien ni todos los frutos del árbol prohibido para perder su estado favorable ante Dios, media mordida fue suficiente. Entonces, si cuando el pecado abunda, la gracia sobreabunda ¿Cómo se Pierde la Salvación?
Otro aspecto "MUY" importante

lunes, 4 de febrero de 2013

LA MUERTE, EL INFIERNO Y LA ANIQUILACIÓN DEL ALMA


        LA MUERTE, EL INFIERNO Y LA ANIQUILACIÓN DEL ALMA.

La posición de interpretación bíblica que defiende la "aniquilación del alma" ha sido mantenida desde años principalmente por algunos grupos religiosos específicos como los Testigos de Jehová y los adventistas del Séptimo día, pero parece estar resurgiendo entre grupos ortodoxos de nuestro tiempo. La idea del “castigo eterno” es una idea repugnante a la mente humana y el concepto humano acerca de Dios.
¿Cómo puede un Dios amoroso castigar eternamente a los que no les obedecen? El simple hecho de pensar en esta idea puede causarnos nauseas. Ahora, lo que debe decidir si creemos o no alguna doctrina, no es nuestro sentimiento o visión humana sino lo que Dios dice en su Palabra al respecto. Y basado en esta conclusión es la razón por la cual la iglesia cristiana de todos los tiempos ha mantenido la realidad del castigo eterno. Los que llegan a la conclusión de que el alma ha de ser aniquilada fallan en entender el VERDADERO concepto bíblico acerca de la muerte y el verdadero concepto bíblico acerca del pecado y la justicia de Dios. En realidad la muerte al menos en lo que respecta a seres humanos, no significa el mero hecho de "cesar de existir". La idea bíblica de la muerte conlleva en si la idea de "separación".
EL PECADO
Es humanamente entendido que las faltas conllevan castigo y las malas decisiones conllevan malas consecuencias. Los gobiernos de la tierra han establecido cortes de justicia con el fin de hacer que el que ha violado la ley pague las consecuencias de su comportamiento ya sea con encarcelamiento de un tiempo determinado o con su propia vida. Dios, el creador de los cielos y la tierra, ha puesto sus leyes desde el comienzo en las cuales también estableció que el que peca debe morir. Esa es la sentencia de Dios para los pecadores.
Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte”.
Cuando Dios puso a Adán en el huerto del Edén y le prohibió comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, le dijo: “El día que de él comas, ciertamente morirás” Génesis 2:17.
Adán tomó y comió de aquel árbol en desobediencia a su creador, Este acto contra Dios se reconoce como pecado, y Adán como cabeza federal de toda la raza humana cayó de la presencia de Dios y toda la humanidad con él. Por consecuencia el hombre, nace en pecado y es pecador.
Romanos 5:12 “Por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte; fue así como la muerte pasó a toda la humanidad, porque todos pecaron”.
Por esta razón el hombre se encuentra naturalmente en estado de condenación ante la corte celestial quien le declara ¡culpable! y es merecedor de la ira de Dios…
Efesios 2:2 “ y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios.

Dios es Santo y no hay pecado alguno en el. Cuando el hombre pecó, estableció una separación entre él y Dios y la gloria y las bendiciones de Dios y el hombre se hizo culpable de la “muerte eterna” también conocida como la “muerte segunda”. Esta separación es muerte espiritual, pero primero veamos la condenación del hombre en la “muerte física”.

LA RESURRECCIÓN


                                                             LA RESURRECCIÓN

"Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces los que durmieron [murieron] en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres" I Corinitos 15:16-19
Introducción 
Los creyentes en Cristo vivimos con la esperanza de que si morimos, un día seremos resucitados de entre los muertos con un cuerpo transformado, incorruptible y glorificado. Nuestra esperanza de resurrección se basa en que Jesucristo murió y resucitó de entre los muertos. La Biblia habla de tal resurrección y es clara en cuanto a esta enseñanza. Esta es la garantía y de todos los que mueren creyendo en Jesús.
A través de los años se ha puesto en tela de juicio la veracidad sobre la muerte y resurrección de Cristo. El apóstol Pablo nos indica en I Corintios 15 que si Cristo no resucitó de entre los muertos somos los cristianos los más dignos de lástima de todos los hombres. De ser así, estamos perdiendo nuestro tiempo; los que murieron en Cristo perecieron y los que vivimos aún estamos en pecado.
Es importante para la fe cristiana la doctrina de la resurrección de Cristo. Mejor dicho, creo que no es solamente importante sino indispensable, es la piedra angular de nuestra fe. Si la resurrección de Cristo es mentira, entonces es mentira el cristianismo y somos los más tontos de todos los hombres. Como cristianos debemos de estar plenamente convencidos de que Cristo resucitó de entre los muertos en forma corporal, esto lo creemos por medio de la fe.

¿QUIÉN ES DIOS?



                   
                                        ¿QUIÉN ES DIOS?

Dios es Uno -  Deuteronomio - 6:4; 1 Corintios 8:4
Dios es Verdad - Salmo 117:2; Jeremías 10:10
Dios es Luz - 1 Juan 1:5
Dios es Amor - 1 Juan 4:8,16; Juan 3:16
Dios es Infinito - Jeremías 23:24; Salmo 147:5
Dios es Omnisciente (lo sabe todo) - 1 Juan 3:20
Dios es Omnipresente (está en todas partes) - Salmo 139:7-12
Dios es Todopoderoso - Jeremías 32:17,27
Dios no tiene igual - Isaías 40:13-25
Dios es Perfecto - 1 Reyes 8:27; Salmo 139
Dios es Espíritu - Juan 4:24
Dios es Invisible - 1 Timoteo 1:17
Dios no tiene un cuerpo humano - Lucas 24:39; Deuteronomio 4:15-16
Dios no cambia - Números 23:19; Malaquías 3:6; Santiago 1:17
Dios no tiene límites - 1 Reyes 8:27; Jeremías 23:23-24
Dios es Eterno - Salmo 90:2; 1 Timoteo 1:17
Dios es Inabarcable - Romanos 11:33; Salmo 145:3
Dios es el Todopoderoso - Apocalipsis 1:8 - 4:8
Dios es Sapientísimo - Romanos 16:27; Judas 25
Dios es Santísimo - Isaías 6:3; Apocalipsis 4:8
Dios es Absoluto - Isaías 44:6; Hechos 17:24-25
Dios obra conforme a Su Voluntad - Efesios 1:11; Romanos 8:28
Dios es digno de Gloria - Romanos 11:36; Apocalipsis 4:11
Dios es Amantísimo - 1 Juan 4:8-10
Dios tiene Gracia - Éxodo 33:19; 1 Pedro 2:3
Dios es Misericordioso - Éxodo 34:6; Deuteronomio 4:31; Salmo 67:1; Santiago 5:11
Dios es Paciente - Salmo 86:15; 2 Pedro 3:15
Dios abunda en bondad - Salmo 31:19; 52:1; Romanos 11:22
Dios es Perdonador - Daniel 9:9; Efesios 1:7; Salmo 86:5
Dios recompensa a los que le buscan - Hebreos 11:6
Dios es justo en todos sus juicios - Nehemías 9:32-33; 2 Tesalonicenses. 1:6
Dios odia el pecado - Salmo 5:5-6; Habacuc 1:13
Dios es el Creador - Isaías 40:12 - 22 - 26
Dios es Pastor - Génesis 49:24
Dios es Señor (YHWH - Jehová) - Josué 22:34; 1 Reyes 8:60; 20:28
Dios no puede mentir - Números 23:19; Tito 1:2
Dios es Juez - Salmo 35:24; 50:6; 75:7
Dios es justo - Salmo 7:9; 116:5; Daniel 9:14; Lamentaciones. 1:18; Apocalipsis. 16:7
Dios está en el cielo - Deuteronomio 3:24
Dios es Fuego Consumidor - Deuteronomio 4:24
Dios es un Dios celoso - Deuteronomio 6:15
Dios es tu refugio - Deuteronomio 33:27
Dios es Grande - Job 36:26

DOCTRINAS CRISTIANAS


                                                              DOCTRINAS CRISTIANAS
El Espíritu Santo
Con la ascensión de Cristo tenemos la llegada del Espíritu Santo (Juan 14:26; Hechos 2) quien ministra a la Iglesia a través de la mediación de Cristo (1 Timoteo 2:5) y las Escrituras.
El Espíritu Santo es plenamente Dios. El no es una fuerza. El es la tercera persona de la Trinidad.
Tiene voluntad - 1 Corintios 12:11
Habla - Hechos 13:2
Ama - Romanos 15:30
Puede ser entristecido - Efesios 4:30
Convence de pecado - Juan 16:8
Crea - Génesis 1:2; Job 33:4
Reparte dones - 1 Corintios. 12:8-11
Intercede-  Romanos 8:26
Enseña - Juan 14:26
Testifica de Jesús - Juan 15:26
Bautiza - 1 Corintios 12:13
Guía - John 16:13
Alienta - Hechos 9:31
Fortalece-  Miqueas 3:8
Da gozo - Romanos 14:17
Reconforta - Juan 14:16-26
El Espíritu Santo habita en el creyente (Romanos 8:11) y continúa obrando en él para producir la santificación (Romanos 15:16).
El Espíritu Santo ilumina la mente del creyente (1 Corintios 2:12,13) y le revela las cosas de Dios (1 Corintios 2:10,13; 1 Juan 2:27).


DOCTRINA DE LA TRINIDAD DE DIOS (II)


                                                    
                                                             La Santísima Trinidad                  

La palabra "trinidad" no se halla en la Biblia (la palabra "Biblia" tampoco). De todos modos, es un término útil para referirse a una enseñanza escritural importante con respecto a Dios, a saber, que nuestro Dios es una Trinidad. Esto significa que hay tres Personas en el Único Dios, no que haya tres dioses. Las personas son conocidas como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo y han existido siempre como tres personas separadas. La persona del Padre no es la misma que la del Hijo; la del Hijo no es la misma que la del Espíritu Santo; la del Espíritu Santo no es la misma que la del Padre. Si una de las personas fuese quitada, no habría Dios. Dios ha sido siempre, por la eternidad, una Trinidad. "De eternidad a eternidad, Tú eres Dios" (Salmo 90:2).
Dios no es una persona que adoptó tres formas, es decir, no es que el Padre se tornase el Hijo, y luego que el Hijo se tornase el Espíritu Santo. Esta creencia es sostenida hoy por el Movimiento "Sólo Jesús"; por ejemplo, lo enseñan las Iglesias Apostólica Unida y Pentecostal Unida, y es una enseñanza incorrecta.
Tampoco es Dios una única persona, como enseñan los Testigos de Jehová, el Camino Internacional y los cristadelfos (sectas no cristianas). Para una demostración de que existe más de una persona en Dios, vea el Estudio sobre Pluralidad.
La Biblia dice que hay un solo Dios. No obstante, dice que Jesús es Dios (Juan 1:1,14), que el Padre es Dios (Filipenses. 1:2); y que el Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4). Ya que el Hijo le habla al Padre, son personas separadas. Ya que el Espíritu Santo asimismo habla (Hechos. 13:2), es también una persona distinta. Por tanto, hay un Dios que existe en tres personas.
 La siguiente tabla le ayudará a entender cómo se deduce la doctrina de la Trinidad.

DOCTRINA DE LA TRINIDAD DE DIOS (I)


                                             DOCTRINA DE LA TRINIDAD DE DIOS                                      


Definición:

Hay un solo Dios, pero en la unidad de la divina esencia hay tres personas co-eternas e iguales en todo, de la misma sustancia, pero distintas en la subsistencia.

Palabra compuesta de Tres y Unidad=Tri-unidad o Trinidad. Aunque la palabra "Trinidad" no se encuentra en la Biblia, es la palabra que mejor nos deja entender la forma "Tri-Partita" en la cual Dios existe según lo revelado en las Santas Escrituras.  Dios no es un Dios de tres cabezas como dicen los Testigos de Jehová, ni es una "trilogía" de tres Dioses como dicen los mormones.   Dios es único y uno, que subsiste y se ha revelado al hombre en tres formas El Padre, el Hijo y El Espíritu Santo, tres personas, co-eternas, separadas pero siempre unidas, independientes pero enlazadas en todo, en propósito, en deseo y voluntad.

La enseñanza de la Trinidad es una que va mas allá del alcance de la mentalidad humana. La mente humana no puede percibir las cosas de Dios porque le son locura. El Misionero y Maestro Juan Wesley expresó lo siguiente: "Muéstrame una lombriz que pueda comprender al hombre, y yo te mostrare a un hombre que puede comprender a un Dios trino" Isaías 55:8, lo expresa: "… Mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni mis caminos vuestros caminos, dice el Señor. Porque como los cielos son más altos que la tierra, Así son mis caminos más altos que vuestros caminos y mis pensamientos que vuestros pensamientos".

La lógica humana simplista no puede entender lo que Dios hace y como funciona. Cuando queremos aplicar lógica humana a Dios y su Palabra (La Biblia), nunca llegaremos a una conclusión verdadera porque la mente humana no entiende las cosas de Dios porque le son locura.

LA DOCTRINA DE JESUCRISTO (I)


                                       JESUCRISTO: EL TODOPODEROSO DIOS ENCARNADO                                 


Juan 1:1 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”.

La Biblia afirma de manera directa y persistente la divinidad de Jesús.  La doctrina cristiana verdadera la cual se ha mantenido desde el principio es que Jesús es Dios. Los cristianos creemos que existe un solo Dios. Esto lo podemos ver en la declaración de la palabra cuando declara que "Dios uno es".

Deuteronomio 6:4 “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”.

Pero, en este Dios subiste eternamente en tres personas distintas (Padre, Hijo y Espíritu Santo) las cuales son llamadas Dios pero diferenciadas una y otra vez en la Escritura.

Vamos a ver como Jesús es sin duda alguna “Dios encarnado”. Es de suma importancia el que entendamos esta doctrina pues es en Cristo en quien tenemos que poner nuestra fe y si el Cristo el cual nosotros pretendemos adorar con nuestra mente y nuestro entendimiento no es el Cristo el cual declara la Biblia, estamos perdidos y no existe posibilidad de salvación alguna para nosotros. Aun más, la Biblia nos llama a adorar a Jesucristo como se adora al Padre, y si Cristo no es Dios y si no lo creemos de esa manera y lo creemos de alguna otra manera o forma que haya sido producida por nuestro intelecto o alguna falsa doctrina inventada por los hombres, entonces nuestro Jesucristo no pasará a ser otra cosa cualquiera menos el verdadero Jesucristo de la Biblia...

LA DOCTRINA DE DIOS (III)



                                                     LA DOCTRINA DE DIOS (III)
Dios es el único Ser supremo. Él es Santo (Apocalipsis 4:8), Eterno (Isaías 57:15), Omnipotente (todo lo puede; Jeremías 32:17,27), Omnipresente (está en todas partes; Salmo 139:7-12), y Omnisciente (todo lo sabe; 1 Juan 3:20).
Dios es Amor (1 Juan 4:8, 16); Luz (1 Juan 1:5); Espíritu (Juan 4:24); Verdad (Salmo 117:2) y Creador (Isaías 40:12,22,26).
Él debe ser adorado (Génesis 24:26; Éxodo 4:31; 2 Crónicas 29:28; 1 Corintios 14:25; Apocalipsis 7:11).
Él debe ser servido (Mateo 4:10; 1Corintios 6:19; Filipenses 3:7; 1 Tesalonicenses 1:9; Hebreos 9:14).
Él debe ser proclamado (Mateo 28:19-20; Juan 14:15-16.; Hechos 1:8).
"Adorar a Dios es servirle y proclamarle; servir a Dios es proclamarle y adorarle; proclamar a Dios es adorarle y servirle."
El nombre de Dios es Jehovah, o Yahvé. Está formado por cuatro consonantes hebreas YHWH, deletreadas Yod, He, Waw, He (las letras hebreas son todas consonantes, aunque en la época medieval se idearon sistemas de vocalización escrita). La exacta pronunciación original de este nombre no es segura. En Éxodo 3:14 Dios dice que Su nombre es "Yo soy" : "Respondió Dios a Moisés: 'Yo soy el que soy'. (Hebreo: eyeh asher eyeh). Y añadió: 'Así dirás a los hijos de Israel: ' Yo Soy me envió a vosotros'."

LA DOCTRINA DE DIOS (II)



                                             LA DOCTRINA DE DIOS (II)

1.)    Hay un único Dios: Isaías 44:6,8; 45:6,14,18,21,22
2.)    No hay otros dioses antes de Dios o después de Él: Isaías 43:10
3.)    Dios sabe todas las cosas: 1 Juan 3:20
4.)     Dios es todopoderoso: Salmo 115:3
5.)    Dios está en todas partes: Jeremías 23:23-24
6.)    Dios es espíritu:  Juan 4:24
7.)     Un espíritu no tiene un cuerpo de carne y huesos: Lucas 24:39
8.)     Dios siempre ha sido Dios: Salmo 90:2
9.)    Jesús es Dios: Juan 1:1,14; 8:58; 20:28; Colosenses 2:9; Hebreos 1:6-8
10.) Jesús llegó a ser un hombre: Filipenses 2:5-8
11.) Jesús tiene dos naturalezas, la divina y la humana Colosenses 2:9; 1 Timoteo 2:5
12.) El Espíritu Santo es Dios: Hechos 5:3-4
13.) El Espíritu Santo no es una fuerza: Él está vivo Hechos 13:2
14.) Toda la gente ha pecado: Romanos 3:23, 5:12
15.) El pecado nos separa de Dios: Isaías 59:2
16.) Jesús murió por todos nuestros pecados: 1 Juan 2:2
17.)  El sacrificio de Jesús fue una sustitución, por nosotros: 1 Pedro 2:24
18.) Jesús resucitó físicamente de entre los muertos Juan: 2:19-21
19.)  Quienes rechazan a Jesús irán al Infierno: Apocalipsis 20:11-15
20.) El infierno es un lugar de castigo ardiente: Mateo 25:41; Apocalipsis 19:20
21.) El infierno es eterno: Mateo 25:46
22.) Los perdidos irán al infierno para siempre: Apocalipsis 21:8
23.)  La salvación es un regalo gratuito de Dios: Romanos 4:5; 6:23; Efesios 2:8-9
24.) La Biblia es la Palabra de Dios: 2  Timoteo 3:16
25.) Jesús volverá visiblemente a la tierra: Hechos 1:11

LA DOCTRINA DE DIOS (I)





                                                               La Doctrina de Dios

ATRIBUTOS O CARACTERISTICAS DE DIOS:
Basados en la Biblia y entendiendo y creyendo que existe un ser Supremo el cual llamamos Dios; como principal premisa, podemos entonces proceder a estudiar qué es lo que hace a ese ser, Dios único y diferente a todos los demás dioses en los que el hombre cree. Es necesario que este ser posea atributos que solo él solo puede tener y que ningún otro se asemeje. La posesión de estos atributos lo hará único en su clase y por lo tal Soberano. Veamos los atributos:
A.)Definición o Significados de atributos:
Carácter, naturaleza, constitución, personalidad, cualificaciones, características
B.) Descripción:
Unidad=Dios es uno. Deuteronomio. 6:4,
Infinitud=Dios no tiene límites. I Reyes 8:27, Hechos 17:28.
Eternidad=Dios no tiene principio ni fin ni sucesión de tiempo. Génesis 21:33; Salmo 90:2 (No significa que el tiempo sea irreal para Dios, El reconoce la sucesión de los hechos, pero tanto lo presente, lo pasado y lo futuro esta vívidamente presente a Él.

domingo, 3 de febrero de 2013

ESCUELA DOMINICAL



                                                         
                                                      TRES DOCTRINAS ESENCIALES
La Biblia  habla de algunas doctrinas que son esenciales para la  salvación. Ellas son: 1) La divinidad de Cristo; 2) la salvación por  gracia; y 3) la resurrección de Cristo. El nacido de nuevo puede  ignorar hasta cierto punto una o más de ellas en el comienzo de su nueva vida, pero llegará a un conocimiento adecuado de las tres a medida que estudie la Palabra de Dios. Una persona no regenerada o un sectario negarán una o más de estas doctrinas básicas.
1. Divinidad de Cristo:
A.) Jesús es Dios en la carne. Juan 1:1,14; 10:30-33. Ver también. Juan 8:58 con Éxodo 3:14.
1 Juan 4:2-3: "En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo es venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo."
B.) Jesús es el objeto apropiado de nuestra fe. No es simplemente tener fe; la fe debe estar puesta en el objeto apropiado. La fe no es más fuerte que su objeto.
C.) La doctrina de la divinidad de Cristo incluye la doctrina de la Trinidad. Hay un Dios quien existe en tres  personas: El Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Ellos tres son Co-iguales, Co-eternos y de la misma naturaleza.  Hay un único Dios verdadero (Isaías 43:10; 44:6,8; 45:5), pero que se manifiestan en tres personas. Ver Colosenses 1:15-17 y Job 33:4.-
C.) La unión hipostática (Jesús es a la vez Dios y hombre).  
1. Como hombre. Jesús debe ser hombre para ser capaz de ser un sacrificio en beneficio del hombre. El sacrificio de Cristo es completamente suficiente para pagar por todos los pecados del mundo.
2. Como Dios. Jesús debe ser Dios para ser capaz de ofrecer un sacrificio de valor mayor que el de un mero hombre. Él tuvo que morir por los pecados del mundo (1 Juan 2:2).
2. Salvación por gracia (Efesios 2:8-9):
"Ya que mediante las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado."(Rom. 3:20). "más, al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia." (Rom . 4:5).
3. La resurrección de Cristo (1 Corintios 15):
"Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe." (1 Cor. 15:14)."Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados" (1 Corintios 15:17).-

sábado, 2 de febrero de 2013

BAUTISTA: ¿QUÉ HAY DETRÁS DE ESE NOMBRE?






 ¿Quién es un"Bautista?" ¿Qué significa ese nombre?


INTRODUCCIÓN

Es cada vez más difícil, para las verdaderas iglesias cristianas, que predican y creen en la Biblia, mantener una identidad que los separe del resto de las falsas iglesias seudo-cristianas. Ya ni el simple título de "cristianos" dice mucho, ya que encontramos toda clase de iglesias "cristianas" que portan el nombre, no solamente equivocadamente, sino en prejuicio de los que realmente lo son, ya que confunden a la gente, haciéndoles creer que los cristianos son ellos, cuando en realidad no lo son, y los que no están muy bien  informados no pueden notar la diferencia.

¿Qué nombre, entonces, deben usar las verdaderas iglesias cristianas para identificarse? No es una respuesta fácil. Lo ideal sería que se pudieran llamar simplemente "Iglesia de Cristo", pero desafortunadamente ya existe una secta con ese nombre. (Y para los que consideraban la así llamada Iglesia de Cristo como verdadera cristiana, han de saber que ellos predican otro evangelio, por predicar que sólo los miembros de su iglesia se van a salvar, y que el bautismo es parte de la salvación; eso es salvación por obras, y va en contra de las enseñanzas del Nuevo Testamento).

¿AVIVAMIENTO O ENGAÑO?





                   ¿AVIVAMIENTO O ENGAÑO? 

Algunas iglesias bautistas han dado un giro a sus métodos de culto pues llegaron a la conclusión que no crecían porque les faltaba algo, y ese algo, creyeron encontrarlo en las prácticas y doctrinas fascinantes de los carismáticos. La incorporación de prácticas litúrgicas como, palmear al cantar coritos, alzar las manos, danzar en el Espíritu, echar fuera demonios, y el énfasis exagerado en algunos dones extraordinarios como, el hablar en lenguas, predecir eventos futuros en la vida de las personas, interpretar sueños, sanar enfermos, han sido la clave para el supuesto avivamiento que estaban buscando y que les traería el anhelado crecimiento numérico.
Están muy orgullosas dichas iglesias, creyendo que ahora sí el Señor les ha dado un gran avivamiento, del cual están excluidos aquellos pastores retrógradas, recalcitrantes, tradicionalistas, ortodoxos, o sin visión como suelen llamarlos e igualmente sus iglesias muertas. Tendrán la razón estas iglesias con sus pastores?  Pues no, como tampoco la tiene el movimiento carismático en general. Por varias razones:

1.      Se le ha dado una importancia exagerada a la experiencia personal mística, sobre la objetividad de la Palabra de Dios. Esto ha ocasionado el que estas iglesias están siendo edificadas en un subjetivismo espiritual, donde lo importante es lo que usted sienta o experimente, sin comprobación en la Palabra de Dios.

2.      Es un avivamiento espiritual falso. Sabía usted que Satanás también falsifica los dones espirituales? El supuesto avivamiento espiritual de los carismáticos es muy parecido al que se dio en el siglo II con Montano y que se ha repetido muy ocasionalmente en la historia de la iglesia.
Los bautistas no necesitamos un avivamiento de esa clase, porque es contraria a las doctrinas bíblicas que hemos creído desde el principio; creo sí que necesitamos una renovación, pero no carismática sino una renovación en la doctrina bíblica, necesitamos volver a las escrituras siguiendo el principio Bíblico de “Renovar nuestro entendimiento para comprobar la voluntad de Dios” (Romanos 12:2). Como bautistas debemos estar en permanente auto-examen a la luz de la palabra de Dios, haciendo los cambios necesarios cuando nos apartamos de sus enseñanzas, pero esa permanente reforma debe ser hecha por la Palabra y no por el movimiento carismático.
Nuestras iglesias necesitan irremediablemente una renovación teológica que nos haga volver al fundamento bíblico que caracterizó a los bautistas desde el principio. Quisiera preguntar, cuántos pastores y líderes de nuestras iglesias, tienen un claro entendimiento
sobre las Doctrinas de la Gracia de Dios? Estas doctrinas bíblicas enseñan que el hombre está contaminado por el pecado, que si no fuera por la Gracia soberana de Dios seguiría en eterna condenación, que Cristo dio su vida en la cruz para salvarlo, que Dios en su Gracia nos busca y nos atrae hacia él y que solamente en su poder podremos perseverar hasta el fin. Cuántos predican éstas doctrinas? en un mundo en el que se resalta el poderío de las obras humanas y la autonomía del hombre en asuntos morales?
 Las Escrituras enseñan no solamente que Dios tiene un plan general que está siendo llevado a cabo en la historia humana, sino también que el propósito de Dios se aplica al individuo. Cuando un hombre es salvo, no es salvo como un asunto del azar o de accidente o de suerte; es salvo como continuación de un eterno propósito de Dios. Dios salva al hombre porque su intención es salvarlo. El salva a un hombre particular, en un tiempo particular y bajo ciertas circunstancias dadas, porque ésa es su intención. 
En la Biblia vemos que la salvación se le atribuye a Dios. La salvación es obra de Dios. Pero la salvación incluye este cambio de la mente y del corazón que llamamos conversión. No es cierto que el pecador de sí y por sí mismo se arrepiente y cree y que entonces Dios entra después en el proceso del perdón. No, Dios está en el proceso desde el principio. Su trabajo es producir arrepentimiento y fe. Y él trabaja por crear las condiciones bajo las cuales él puede perdonar. Busca al pecador. Nosotros nos rendimos a un Dios que nos atrae hacia sí. Nosotros lo buscamos a él porque él nos buscó primero a nosotros. El evangelio de Cristo es el evangelio de un Dios que busca...Llevar los hombres a Cristo es la obra de Dios. Sin este poder de atracción los hombres no podrían venir a Cristo (Juan 6:44)1
No le llama poderosamente la atención que la salvación es del Señor? Por lo tanto el añadirá a la iglesia los que han de ser salvos. Por supuesto que lo hará mediante nuestra evangelización, pero al fin y al cabo El es el que regenera. Nuestra tarea es ser fieles al mensaje bíblico, y no tanto buscar innovaciones litúrgicas o teologías de moda para poder atrapar al pecador mediante la manipulación y el engaño.-

¿BORRA DIOS EL NOMBRE DE ALGUNOS DEL LIBRO DE LA VIDA?



         ¿BORRA DIOS EL NOMBRE DE ALGUNOS DEL LIBRO DE LA VIDA?
Apocalipsis 3:5: Aunque muchos han utilizado estos versos para respaldar la creencia de que es posible perder la salvación, creo que estos versos no pueden ser utilizados para eso. Veamos que dice el versículo.  El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles”.
A pesar de lo que muchos dicen, este es uno de los mejores versos en la Biblia sobre la seguridad eterna. Como ya dijimos antes, aunque muchos han utilizado este verso para respaldar una doctrina de que es posible perder la salvación, la intención de este verso no es eso sino lo opuesto a eso. Este verso afirma a los creyentes acerca de su condición eterna en Cristo. Este verso afirma que los creyentes nunca han de perder su salvación.
Primero este verso se refiere a "el que venciere", es decir, "los vencedores". Juan, el escritor del libro de Apocalipsis y quien también escribió el libro de 1 Juan nos dice quien es el vencedor y como y porque vence.
1 Juan 5:1-5. 1 “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. 2 En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. 3 Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 5 ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?”.
El apóstol Juan nos dice que "todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios" El que cree es quien ha nacido de nuevo o ha sido regenerado por obra del Espíritu Santo. Como consecuencia de eso, "guardamos sus mandamientos". El que ha nacido de Dios tiene como característica primordial  que "ama a Dios " y lo demuestra porque "guarda sus mandamientos". Juan nos sigue diciendo en el verso cuatro y cinco "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe".
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?". Juan nos confirma que TODO el que ha nacido de nuevo VENCE al mundo por medio de la fe. Teniendo eso claro en mente, es de entender entonces que cuando Cristo dice a la Iglesia en Apocalipsis que " El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida", está confirmando que Dios cumplirá su promesa a los "vencedores", quienes no son otros sino aquellos quienes "han nacido de nuevo". Todos ellos, dice la Biblia, han de vencer al mundo. 



El Apóstol Pablo nos dice en un contexto similar en Romanos 8:38, "nada nos podrá separar del amor de Cristo", ¡NADA!  El dice, antes bien "somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó" (Romanos 8:37). El creyente es más que vencedor en Cristo porque "ha nacido de nuevo". En Apocalipsis 3:5, Cristo les confirma y les promete a los verdaderos creyentes en Sardis que él es fiel a su promesa: " Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras". Cristo les dice que El les ha de vestir de vestiduras blancas y que no borrará sus nombres del libro de la vida. Este pasaje es una clara afirmación de que los creyentes no pueden perder su salvación sino que permanecerán hasta el fin y recibirán las vestiduras blancas que Cristo les ha prometido.
 Veamos ahora los versos de Apocalipsis 22:18-19. “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”.
Como ya vimos arriba, el Apóstol Juan nos dice que "todo el que ha nacido de Dios"  ama al Padre (el que engendró), y "ama también al que ha sido engendrado por él" (el Hijo).
 Juan nos dice que en esto conocemos que amamos a Dios, "Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos". El que ha nacido de Dios, quien ha sido "regenerado" (Nacido de Nuevo), tiene la característica distintiva de ser una persona quien "guarda los mandamientos de Dios". El verdadero Cristiano "guarda ó cumple" los mandamientos que Dios le da. 1 Juan 2:3-4. Y en esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. 4 El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él”.
La conclusión bíblica es que una persona que ha nacido de nuevo "guarda los mandamientos de Dios" y no es de esperarse que sea menos de eso lo que ocurra ya que ese fue el propósito de Dios al 'regenerarnos'. Dios nos regenera con el fin de que guardemos sus mandamientos y sus leyes...
Jeremías 31:32 (ver Hebreos 10)  No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34 Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado”.
Romanos 5:5”...porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.


Romanos 8:5 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios”.
Antes de conocer a Cristo, nosotros actuábamos en contra de la ley de Dios y de acuerdo a la naturaleza pecaminosa, pero ahora que tenemos el Espíritu de Dios, nos movemos a obedecer y sujetarnos a la ley de Dios porque le amamos. Todo el peso de la prueba bíblica nos dice que un cristiano nacido de Nuevo no puede hacer algo semejante como ir en contra de la Ley de Dios, sino que ha sido capacitado por medio de la regeneración para que ame a Dios y cumpla su ley y sus mandamientos. No es posible para un nacido de Dios ir en contra de su Dios y romper o cambiar su ley. Un verdadero creyente "teme a Dios" y se somete a sus mandamientos. El ir a la Biblia y quitar y poner como gustosamente le parece mejor, solamente indica que tal individuo nunca ha sido salvo ni regenerado por Dios.
El decir que es posible para un 'nacido de nuevo' perder la salvación, solamente demuestra que el que tal cosa dice no ha entendido en realidad lo que ocurre cuando una persona es salva.  Una vez que entendemos las doctrinas de  la Justificación y la Regeneración, entre otras; además de recibir las declaraciones bíblicas que directa e indirectamente testifican que la salvación es eterna, entonces podemos entender cómo es posible que una persona salva nunca pueda perderse.-

LOS DONES ESPIRITUALES (VII). LOS DONES DE CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA


                                 LOS DONES DE CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA
                                            
  Puesto que estos dones están íntimamente relacionados, los consideraremos juntos, aunque primeramente Ciencia y luego Sabiduría con mayor extensión. El conocimiento difiere de la sabiduría. El conocimiento es la información que obtenemos; la sabiduría es la aplicación o el uso correcto de la información a fin de lograr los fines adecuados.
El don de la palabra de ciencia es el que capacita al creyente para investigar, sistematizar y resumir las enseñanzas de la Palabra de Dios. A través del mismo trae la iluminación de los pensamientos de Dios que de otra manera no estarían al alcance de la razón humana. Esta capacidad está íntimamente ligada al don de la enseñanza. El apóstol Pablo dio mucha importancia al don de la enseñanza cuando estuvo en Éfeso y aplicó el don de conocimiento. Durante dos años discutió diariamente en la escuela de un hombre llamado Tiranno (Hechos 19:9); no es extraño entonces que “todos los que vivían en Asia conocieran la Palabra de Dios” (v.10), Textos paralelos: (2 Pedro 3:18; 1 Corintios 1:5; Colosenses 1:9, 2:2-3).
 La Sabiduría es la capacidad de aplicar el conocimiento en las situaciones difíciles. Ejercer el discernimiento espiritual en cuanto a lo correcto o lo incorrecto cuando estamos en una situación muy problemática exige el don de la Sabiduría. Veamos algunas de las esferas en que la sabiduría usa al conocimiento para lograr los fines adecuados (Mateo 10:19-20); lo que tendría que decir un cristiano en estas circunstancias le sería dado por el Espíritu Santo. Se necesita la sabiduría en estas situaciones difíciles (Note que esta promesa no se aplica a la preparación de lecciones o sermones). Veamos algunos ejemplos: (Hechos 4:8-13; 5:29-33; 6:8-10).
Pablo utilizó en muchas ocasiones ese don; ver Hechos 22:1-22; 23:1-11; 24:10-22; 25:6-12; 26:1-32. En cada ocasión ante la turba en Jerusalén, ante el Sanedrín, ante Félix, ante Festo y ante Agripa y Berenice.
 Este don de la sabiduría lo necesitan creyentes en la actualidad donde quiera que haya persecución. Todos los creyentes tienen el mandamiento de “estar preparados para presentar defensa de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15); sin embargo, algunos tienen una capacidad especial para hacer frente a los ataques y refutar los argumentos de los incrédulos.
El Señor Jesús nos dio ejemplo precioso de sabiduría (Mateo 22:21, 41-46; Lucas 20:37-40). Este don nos da soluciones a situaciones problemáticas (Hechos 6:3, 25:9-12; 1 Corintios 6:5). En el pasaje que Hechos 25:9-12 nos relata, la situación era particularmente difícil para Pablo, si regresaba a Jerusalén corría el riesgo de perder la vida; si pedía ir a Roma podía ser ejecutado; sin embargo, el decidió seguir el plan de Dios y predicar en la gran ciudad. Tuvo un viaje gratuito y escribió cuatro grandes epístolas mientras estuvo allí; además, convirtió a un gran número de personas, incluyendo al soldado de la casa de César.
El conocimiento y la sabiduría no concurren necesariamente en la misma persona. Uno puede ser capaz de percibir un conjunto de verdades contenidas en la Palabra de Dios y sin embargo no tener la capacidad de aplicar ese discernimiento a su vida. La sabiduría incluye el don de poner en práctica en la vida cotidiana el conocimiento adquirido.
Generalmente, las epístolas de Pablo descansan en la doble base del conocimiento y la sabiduría. Por ejemplo, Efesios, desde el capítulo 1 al capítulo 3, presenta verdades profundas del elevado y santo llamamiento de la iglesia. Desde el capítulo 4 al capítulo 6, aplica esta enseñanza a las varias situaciones de la vida, el hogar (esposos, esposas, padres, hijos), el trabajo (patrones, empleados), el hablar, la ira, la honradez, la laboriosidad, la bondad, la sobriedad y la acción de gracias lleno de gozo.
Aunque el don de las palabras de sabiduría ha sido asignado soberanamente a un número limitado de personas, los demás tenemos que orar para que Dios nos dé el espíritu de sabiduría. (Efesios 1:17). Para el análisis, ver  1 Reyes  3:16-28.-