miércoles, 24 de octubre de 2012

LOS OFICIOS DE DIÁCONO Y PASTOR (ESTUDIO BIBLICO)



LOS OFICIOS DE DIÁCONO Y PASTOR


IGLESIA BAUTISTA INDEPENDIENTE “DIVINA GRACIA”


CAACUPEMÍ-AREGUÁ.
               
                           

CONTENIDO


Introducción


I.              El Oficio de Diácono


A.  Servicio y la identidad cristiana
B.  Definición de Diaconía en el Nuevo Testamento
C.  La base bíblica para el oficio de diácono
D.  Requisitos para los diáconos
E.  La función de diácono en la iglesia de hoy


II.  El Oficio de Anciano



A.  Definición de las palabras Anciano y Obispo en el Nuevo Testamento
B.  El desarrollo del oficio de anciano en el Nuevo Testamento
C.  Requisitos para los ancianos
D.  La función de anciano en la Iglesia de hoy



Introducción

En este estudio, nosotros quisiéramos considerar los dos oficios que forman la base de la estructura de la Iglesia.  Estos oficios son el de diácono y el de anciano.  Aunque hay muchos puestos y ministerios dentro de nuestras iglesias, consideramos que los oficios básicos y bíblicos son el de anciano y el de diácono.  Como veremos en la parte bíblica de este estudio, estos dos oficios fueron los que Pablo instituyó en sus iglesias y los que administraron el ministerio de dichas iglesias.

En los primeros quince siglos de la historia de la Iglesia, el significado bíblico de estos oficios se había perdido totalmente.  La Iglesia Romana continuaba usando los términos bíblicos, pero estos términos se habían divorciado del contexto y del ministerio que los habían producido.  Los oficios de anciano y diácono llegaron a ser dos escalas más en la jerarquía Romana.  Lutero y Calvino fueron los primeros en señalar cuán lejos andaba la Iglesia Romana del significado bíblico de estos oficios.  Y fueron también los primeros en corregir tal situación.  Calvino, aun más que Lutero, insistió en retornar estos puestos a sus ministerios bíblicos.  Calvino dice de estos oficios, A La legítima ordenación de un presbítero es para que gobierne la Iglesia; y la de un diácono, para ser procurador de los pobres, (Institución de la Religión Cristiana, Libro IV, Capítulo V, Sección 4).  Aunque sea un resumen muy breve de estos oficios, es un buen punto para dar inicio a nuestra investigación.


Escuchando la voz de estos reformadores, volveremos al Nuevo Testamento para investigar la institución y el significado de estos oficios.  Veremos que, aunque mucho tiempo ha pasado y muchas cosas han cambiado, estos ministerios siguen siendo esenciales para la iglesia de hoy.  Por medio de este estudio esperamos animar a las iglesias locales a organizarse según estos principios bíblicos y reformados.  Para una iglesia ser bíblica, su organización y estructura tienen que ser bíblicas.  Muchos dirán que la estructura u organización de una iglesia no importa mucho.  Pero nosotros veremos todo lo contrario.  La estructura de la iglesia tiene mucho que ver con su identidad.  La Iglesia Romana imitó las estructuras de los gobiernos de su época y así se alejó de la Biblia.  Muchas iglesias hoy en día están imitando las estructuras y organizaciones que ven en el mundo.  Nuestra pregunta es: ¿A dónde las llevarán estas estructuras?

domingo, 21 de octubre de 2012

ESCUELA DOMINICAL



                                         PROVERBIOS Capítulo 18.  
Torre fuerte es Jehová.  Un buen título para este capítulo. Vamos a examinarlo: V. 1. El alma queda insatisfecha por dejar el camino del Señor, y no importa lo que uno haga, el ser humano tiene un vacio en forma de Dios que solamente Dios puede llenarlo. V. 2. Los necios, quienes  tienen como único propósito hacer algo para ser vistos, se exponen innecesariamente, pues nada útil aportan a la humanidad. V. 3. Tan pronto como viene el pecado, nos damos cuenta que la vergüenza lo acompaña. V. 4. En algunas personas hay que cavar muy hondo para encontrar algo bueno en ellas; lo contrario ocurre con los que viven en obediencia al Señor,  pues sus labios derraman en abundancia la sabiduría. V. 5. Se deben considerar los hechos en forma objetiva para emitir un juicio y no dejar que la persona a quien se juzga influencie en nuestras decisiones para tergiversarlas. Vv. 6-7. ¡Cuántos males causan los hombres por no poner freno a su lengua! V. 8. ¡Cuán bajo caen los que siembran discordias por medio del chisme, y qué difícil es sanar ese tipo de heridas! V. 9. Ser irresponsable en nuestras obligaciones es igual a malgastar los bienes. V. 10. He aquí el título de este capítulo. El justo en aflicción recurre a su Señor y Él responde prontamente, dándole el alivio que necesita. V.11. El rico piensa vanamente que sus riquezas han de ser como un escudo que le protegerá de todas sus tribulaciones; él no tiene en cuenta su alma, mucho menos al Creador. V. 12. El hombre no aprende de los errores del pasado. No se acuerda de los grandes hombres, de los imperios y reinos que han caído y desaparecido como resultado del orgullo y la soberbia. Antes de la caída el corazón se eleva a sí mismo a alturas insospechadas, y mientras más alto suba más fuerte es el golpe cuando cae y deja de ser. V. 13. Dios nos ha dado dos orejas y una sola boca; escuchemos más y hablemos menos. Dicen que el necio es aquel que carece de inteligencia, discreción y sentido de aprovechar la oportunidad que da la vida. Veamos: El necio habla de lo que no entiende (v. 2); el necio discute porque le gusta la pelea (v. 6); el necio responde antes de escuchar (v. 13). Sigamos el desarrollo del capítulo. V. 14. Cada uno para sí y Dios para todos; así parece decir este versículo, pues argumenta que cada uno soporta con dificultad el mal que está sufriendo; pero le resulta muy pesado soportar el del prójimo. V. 15. Cada quien busca lo que satisface a su alma; al entendido la sabiduría y el conocimiento le es un manjar de dioses. V. 16. La generosidad es una llave que abre muchas puertas. V. 17. El ser humano procura siempre justificar su mal proceder, pero cuando es confrontado con la realidad de sus hechos no puede sostener su argumento. V. 18. El hombre apela a diversas formas para solucionar los conflictos; la mejor es buscar la dirección de Dios a través de su Palabra. V. 19. Las enemistades entre hermanos y parientes suelen llegar a extremos en que se destruyen familias enteras por no buscar la paz y el perdón. V. 20. El vientre es un receptor pasivo; asimila todo lo que la boca consume, sea bueno o sea malo. Es una ilustración del alma que recibe todo lo que la carne o el espíritu le proveen. V. 21. La muerte o la vida, ¿Cuál escoges? Habla y muere, calla y vive; de esa manera se presenta este versículo para ilustrarnos que somos esclavos de nuestras palabras y dueños de nuestro silencio. V. 22. ¡Qué difícil es en estos tiempos encontrar una buena esposa! Si somos bendecidos con una, demos gracias a Dios por esa bondad. V. 23. La pobreza se viste de humildad; la riqueza trae un manto de orgullo y dureza. V. 24. Ante la ausencia de nuestros parientes, el Señor nos ha concedido en gracia la bendición de la amistad, que muchas veces son mejores que nuestros familiares. ¡Esa también es una gran bendición! ¿Cómo podemos llegar a ser bendición para otros? Hablando con sabiduría (v. 4); dejando el chisme (v. 8); buscando el conocimiento (v. 15); poniendo fin a los pleitos (v. 18) y hablando lo correcto (v. 20).-

martes, 16 de octubre de 2012

ESCUELA DOMINICAL



                                        PROVERBIOS Capítulo 17

MANUAL DE INSTRUCCIÓN PRÁCTICA
Así podríamos denominar este pasaje por los excelentes consejos que nos brinda el Señor a través de este capítulo. A ver: V. 1. Este versículo enfatiza el valor del amor y la paz familiar como muy necesarias para el bienestar del ser humano. V. 2. El que es servicial (diligente), obtendrá privilegios que corresponden a los herederos del que manda. V. 3. Dios prueba el corazón a través de la aflicción para mostrarnos residuos de pecado que hay en ellas; así Él nos va perfeccionando. V. 4. Los aduladores, especialmente los falsos maestros, son muy agradables para quienes viven en el pecado. V. 5. Los que se burlan de los pobres y los maltratan, tendrán que vérselas con el Creador. V. 6. Es una honra para los hijos tener padres piadosos y sabios que les siguen apoyando, aún después que ellos hayan crecido y se hayan establecido. V. 7. El necio representa al impío, al cual no corresponde un discurso excelente porque su conversación lo contradice. V. 8. Los que ponen en el dinero su corazón, harán cualquier cosa por obtenerlo. V. 9. La manera de conservar la paz es no fijándonos en lo que se ha hecho o dicho contra nosotros. V. 10. La reprensión suave entrará no sólo en la cabeza del sabio sino en su corazón. V. 11. Para el rebelde la figura del diablo no es tan mala; pero tarde se dará cuenta que el mal trae consigo destrucción. V. 12. Vigilemos nuestras pasiones y evitemos la compañía de hombres furiosos. V. 13. Devolver mal por bien es diabólico; hacer eso acarrea maldición a la familia. V. 14. Existe un gran riesgo en iniciar una pelea; debemos resistir sus primeros indicios y apartarnos antes que empiece. V. 15. Es una ofensa al Señor exonerar al culpable y condenar al inocente. Hagamos un resumen de lo expuesto hasta ahora. No prestes atención al malhechor (v.4), porque te puede extraviar de la verdad y te puede dañar. Nunca devuelvas mal por bien (v.13), porque amargas tu vida y la vida de los tuyos. Sé recto en todas tus cosas (v.15), porque beneficiarás a tus semejantes y hallarás la bendición de Dios. V. 16. Rico pero necio o pobre pero sabio, ¿cuál escogesV. 17. Nada debiera afectar el cariño que sentimos por nuestros amigos, aunque ningún amigo, salvo Cristo, merece nuestra confianza plena. V. 18. El hijo de Dios debe ser prudente en la administración de los bienes que el Señor le ha dado y no exponer a su familia al salir por fiador de ninguna persona. V. 19. Si queremos mantener la conciencia limpia y la mente en paz, debemos evitar todas las incitaciones a la ira. El hombre que pretende vivir por encima de sus posibilidades, va camino a la ruina. V. 20. Nada se obtiene con malas intenciones. Muchos han pagado caro por tener una lengua desenfrenada. V. 21. Muchos hombres sabios y piadosos tienen hijos rebeldes al Señor, esa es una triste realidad; ¡cuánto más los necios tendrán hijos necios y burladores! V. 22. Gran misericordia del Señor es darnos un corazón que se contenta con lo que Él nos da, de tal manera que estamos llenos de gozo, a pesar de la situación; lo contario ocurre con los que se afanan inútilmente por alcanzar lo que no le es dado por la Providencia. V. 23. El impío está listo para separarse de su dinero, a pesar de que lo ama, para no tener que sufrir por su delito. V. 24. El hombre prudente tiene siempre presente la Palabra de Dios, pero el necio no puede establecer su corazón en ningún lugar por la insatisfacción de su alma. Vv. 25. Los hijos malos desprecian la autoridad de su padre y menosprecia la ternura de su madre. V. 26. Muy malo es prevaricar en lo que uno hace. Vv. 27-28. El hombre demuestra su sabiduría por el uso correcto o el freno apropiado que pone a su lengua. Es cuidadoso en lo que habla, tiene temor del Señor, por lo tanto, sus juicios son atinados y muy apropiados. ¿Cómo puede un hijo hacer feliz a sus padres? Siendo un hijo sabio (v.21), pues escucha el consejo y tiene temor de Dios. Siendo un hijo prudente (v.25), Apartándose de las malas compañías y trazando planes sensatos. Siendo un hijo obediente (v. 25), Quien no causa problemas a sus padres y acepta la amonestación con alegría.-

viernes, 12 de octubre de 2012

Se acerca el día



"La noche está avanzada, y se acerca el día" (Ro. 13:12).
La Escritura enseña que el creyente está viviendo en un mundo complejo, difícil, opuesto a Dios, resentido, sin esperanza. Al tiempo actual se llama la noche. Es la esfera en donde se manifiestan y reinan las tinieblas del pecado. En esa noche de impiedad de los hombres, irrumpió la luz de Dios en Cristo Jesús, que disipó las tinieblas con su resplandor (Jn. 1:9). Los hombres, amadores de las tinieblas, procuraron apagar la luz de Dios, clavándolo en la Cruz. Sin embargo, la resurrección puso firmemente establecida la Luz de Dios en el Resucitado, que se manifiesta en las tinieblas del mundo, y que brilla también por medio de los cristianos (Mt. 5:14-15). Pablo dijo antes que “nuestra salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos” (v. 11), por tanto, la noche oscura de las tinieblas del mundo avanzó, y lo hizo en dos sentidos: Por un lado manifestando su presencia, es decir, las tinieblas se han ido haciendo más densas a medida que el tiempo transcurre. El príncipe de las tinieblas ha establecido un cerco a la luz procurando que la Luz absoluta que es Jesucristo, no resplandezca delante de los hombres, como enseña en mismo apóstol: “en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios” (2 Co. 4:4). Por otro lado, la noche avanzó, en relación con la aparición de Jesús que, en su segunda venida, alumbrará definitiva y perpetuamente la creación de Dios. El día del encuentro con Él está más próximo cada día. Mientras tanto estamos en la época controlada por los gobernadores de las tinieblas (Ef. 6:12), donde el pecado se exterioriza poderosamente, donde las aflicciones se producen y las lágrimas se manifiestan.
Pero, este tiempo está llegando a su fin, porque ya está cerca el día de la aparición de nuestro Señor. Sí, está a las puertas porque la noche está avanzada. Cuanto más transcurre la noche, más cerca está el día. La aparición de Jesucristo es inminente, el encuentro con Él es cada vez más próximo. En este momento cuando en la noche se producen aflicciones, otras veces intranquilidad y tantas veces lágrimas, puedo decir con seguridad: El Señor está cerca (Fil. 4:5).
Levanto mis ojos y veo ya, por fe, el resplandor de Su venida. Miro arriba y siento que todas las cosas son transitorias y pasajeras. Que por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría (Sal. 30:5). Muy pronto Jesús, a quien le llama el profeta “el Sol de justicia” (Mal. 4:2), alumbrará el mundo y disipará para siempre las tinieblas del pecado y de la corrupción. Entonces, la tristeza y las lágrimas serán solo un recuerdo del pasado. Allí entenderé que todos los conflictos en mi vida fueron concesión divina para afirmar mi fe. En el encuentro con él, la mañana admirable durará perpetuamente. Al verle conoceré que siempre fui objeto de su amor, que nunca estuve solo, porque en la noche caminó a mi lado. Ahora puedo oír el aliento de su promesa: “He aquí vengo pronto”, y desde mi corazón, tal vez muy quebrantado, se levanta una oración de fe y digo en sintonía con el Espíritu: Amén, sí, ven Señor Jesús.

Escrito por:   Pastor Samuel Pérez Millos

jueves, 11 de octubre de 2012

El León de la tribu de Judá



No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido… - Apocalipsis 5:5
Los leones que se paseaban por la reserva de animales Masai Mara, en Kenia, parecían inofensivos. Se revolcaban sobre pequeños arbustos; se refregaban la cara contra las ramas como si estuvieran tratando de peinar sus magníficas melenas; bebían tranquilamente de un arroyo; caminaban sin prisa por el terreno seco y lleno de matorrales como si tuvieran todo el tiempo del mundo. El único momento en que les vi los dientes fue cuando uno de ellos bostezó.
Sin embargo, ese aspecto sereno es engañoso. La razón por la cual pueden estar tan relajados es que no tienen nada a qué temerle: ni escasez de comida, ni depredadores naturales. Los leones parecen perezosos e indiferentes, pero son los animales más fuertes y feroces que existen. Con un solo rugido, hacen que todos los demás huyan para protegerse.
A veces en la vida, parece que Dios estuviera paseando o ausente. Cuando no lo vemos actuar, llegamos a la conclusión que no está haciendo nada. Oímos que la gente se burla de Él y dice que no existe, y ansiosamente nos preguntamos por qué no se defiende. Pero a Dios «no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos» (Isaías 31:4). No tiene nada que temer. Con un solo rugido, hace que sus detractores se dispersen como ratas.
Durante la vida se presentarán muchas situaciones difíciles, en las cuales perdemos nosotros el control o nos desesperamos.  Pero si te preguntas por qué Dios no está ansioso y tu sí, se debe a que tiene todo bajo control. Él sabe que Jesucristo, el León de Judá, triunfará.

Como Dios tiene el control, no tenemos nada que temer.

Escrito por:   Editores de Nuestro Pan Diario 

miércoles, 10 de octubre de 2012

Un regalo importante



En nuestro sector de la sociedad, en donde la afluencia mimada es rampante, a menudo nos vemos sin saber qué regalo comprar para nuestros amigos y seres queridos en ocasiones especiales. Para algunos (especialmente aquellos que “lo tienen todo”), el regalo común no sirve. Nada en el centro comercial nos llama la atención.
Tengo una sugerencia. Tal vez no parezca costoso, ni suene muy novedoso, pero, créame, siempre da resultado. Es uno de esos regalos que tiene gran valor, pero de esos a los que no se les puede poner precio. No hay riesgo de que quien lo reciba, lo pierda o lo olvide. Tampoco hay problema con tallas. Sirve para toda figura, toda edad y toda personalidad. El regalo ideal es . . . usted mismo. No se olvide del valor inusual de la bondad.
Tal como lo oye: dé algo de usted mismo:
- Dé una hora de su tiempo a alguien que necesita de usted.
- Dé una nota de estímulo a alguien que se siente desanimado.
- Dé un abrazo de afirmación a algún familiar.
- Dé algo de tiempo a alguien que se siente solo.
- Dé una comida a alguien que está enfermo.
- Dé una palabra de compasión a alguien que ha sufrido una pérdida.
- Dé una segunda oportunidad al caído.
- Dé una acción de consideración a alguien a quien a menudo se le deja a un lado.
- Dé una respuesta bondadosa al frustrado.
En las palabras de Efesios 4:32, sea amable. Mi hermana Luci parafrasea este versículo: “Simplemente, sé bueno.”
Cubriendo todos los mandamientos de los unos a los otros de la Biblia (¡y hay muchos de ellos!) está la sombrilla de la bondad. La amabilidad entreteje la misericordia y la gracia, la humildad y la gentileza. La bondad da gracia, exige humildad, y pide que pensemos en otros antes que en nosotros mismos.
¿Alguna vez ha notado que la bondad se aprecia más cuando la vida no marcha muy bien? Cuando uno está teniendo “uno de esos días,” la bondad dice esa palabra comedida y nos echa un salvavidas.
¿Quién, sino el cuerpo de Cristo, debe de ser el modelo de bondad en el mundo? Lamentablemente, si le preguntáramos al hombre de la calle cómo describiría al creyente que conoce,  me atrevo a decir que bondadoso no será su primera y ni siquiera su segunda respuesta. Digo que debemos cambiar eso.
La bondad es algo que usted y yo podemos hacer hoy. Una respuesta gentil, ser el primero en perdonar, dar el regalo de tiempo, compasión y consideración. De maneras ordinarias podemos darnos nosotros mismos, y al hacerlo, modelar el amor agape de Dios. Recuerde 1 Corintios 13:4: “El amor es bondadoso.”
Busque hoy maneras de dar actos ordinarios de bondad, y hallará que en eso no hay nada de ordinario.

Escrito por:   Charles Swindoll- BBN

martes, 9 de octubre de 2012

¿Ha escuchado hablar del acoso escolar?



Aunque esto es algo que ha sucedido ya por muchos años, hoy acapara la atención y es conocido como Bullying (Acoso Escolar). Este término fue creado en el año 1993 por el psicólogo escandinavo Dan Olweus, perteneciente a la Universidad de Bergen en Noruega. Él a través de estudios realizados en los años 70 y que estaban enfocados sobre los adolescentes y el suicidio, llegó a la conclusión que ellos habían experimentado o sufrido maltrato físico y emocional. Bullying es en sí la acción mediante la cual se da conocer el acoso y maltrato entre niños y adolescentes. Dicho comportamiento está dominado por la violencia, la cual se hace manifiesta  en el maltrato de índole verbal, físico y psicológico. El fin es intimidar a la víctima, lo cual logra el agresor mediante la fuerza física que ejerce en su condición de superioridad  o que de manera subjetiva ha podido infundir sobre el acosado. Es tanta la presión ejercida sobre  la persona maltratada que esta llega a un punto donde le domina el miedo y su asistencia a la escuela mengua, por otra parte es común ver que en él se manifiesta el nerviosismo, la tristeza. Opta por llevar una vida apartada como producto de la depresión, lo más grave de todo esto es que llega a ser dominado constantemente por pensamientos suicidas, hecho que lamentablemente en muchos casos ha llegado a consumarse. ¿Supervisa la vida escolar de su hija(o)?, quiero decir con esto, ¿está pendiente del diario vivir de ese alumno y su entorno? Quizá desde hace meses se enfrenta a una crisis de la cual ni papá ni mamá se han enterado. No espere hasta que esté totalmente hundido por la acción del bullying. Es hora de actuar en favor de ese ser que es muy apreciado por usted. La relación con él debe fortalecerse, de tal manera que la comunicación fluya y se sobreponga a toda interferencia ocasionada por el bullying. No se desligue de la escuela, permanezca en contacto con los profesores, asista a las reuniones pautadas para los padres. La vida de su hija(o) es de gran valor, no hay razón alguna para que el bullyng lo tenga sometido en un estado de terror continuo. No olvide que: “…herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”. Salmo 127:3

Escrito por:   Saturno Colmenares - Locutor de BBN 

lunes, 8 de octubre de 2012

¿Cómo somos santificados?(1)




Semejante título para un solo capítulo es, desde luego, una presunción, porque en realidad es la pregunta que el libro entero pretende contestar. Pero me atrevo a proponerlo en este momento porque necesitamos ahora considerar, al menos, las diversas personas y cosas que están implicadas en el proceso de santificación. Hemos echado ciertos fundamentos bíblicos para la espiritualidad; ahora hemos de volver a la investigación de nuestras responsabilidades personales que son esenciales para la práctica del verdadero vivir espiritual. En esta sección miraremos a varios y específicos sectores de responsabilidad, pero primero necesitamos contestar las preguntas: «¿Qué es la santificación?» y « ¿ Quién y qué santifica al creyente?
¿Qué es la santificación? 
La palabra santificar significa básicamente poner aparte. Tiene la misma raíz que las palabras santo y santificado. Tiene la santificación tres aspectos para el cristiano.
El primero se llama usualmente santificación posicional.
Sencillamente es la posición de que goza cada cristiano en virtud de pertenecer a la familia de Dios por la fe en Cristo. Significa ser apartado como miembro de la familia de Dios y es verdad a pesar del grado de espiritualidad de uno. A los corintios carnales, con todos sus problemas de pecado, les escribió Pablo: «…mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios ( 1 Co. 6: 11 ; los tiempos de los verbos griegos indican hechos cumplidos, no algo por alcanzar). Por lo tanto, hay un sentido en que todos los creyentes son santos porque están santificados (véanse también 1 Co. 1:2; He. 10: 10).
El segundo aspecto de la santificación, es la santificación progresiva. 
Es la experiencia constante o el trabajo progresivo de continuar aparte durante toda nuestra vida de cristianos. Cada exhortación de la Palabra en cuanto al vivir santo se relaciona con este aspecto de la santificación (1 P. 1:16), y este es el campo en que se mueve la espiritualidad bíblica.
Usted puede estudiar el tema de la Santificación, estudiando el curso Equilibrio en la Vida Cristiana. Encuentra este curso en el Ciclo de Estudios de Vida Cristiana. Inscríbase hoy y comience a estudiar la Palabra de Dios gratuitamente.

Escrito por:   C. Ryrie - Equilibrio en la vida cristiana

¿Cómo somos santificados?




El segundo aspecto de la santificación, es la santificación progresiva.
Es la experiencia constante o el trabajo progresivo de continuar aparte durante toda nuestra vida de cristianos. Cada exhortación de la Palabra en cuanto al vivir santo se relaciona con este aspecto de la santificación (1 P. 1:16), y este es el campo en que se mueve la espiritualidad bíblica.
Tercero también hay otro sentido en que no seremos completamente apartados para Dios. Hasta aquel día cuando veremos a Cristo y seremos semejantes a Él (1 Jn. 3: 1-3). De modo que hay un aspecto de la santificación, llamado normalmente última santificación, que espera nuestra completa glorificación con cuerpos de resurrección (Ef. 5:26, 27; Jud. 24, 25). La santificación progresiva es el proceso de maduración de una vida que refleja verdaderamente nuestra posición, mientras que la santificación última tiene lugar cuando nuestra práctica y nuestra posición están de perfecto acuerdo.
Hay una ilustración excelente, aunque sencilla, de estas tres fases de la santificación. Trata de una niñita que acababa de salir de una dulcería donde gastó su dinero en un helado de chocolate. Descubrió que se acercaba por la calle a su encuentro su mejor amiga. Siendo una niña bien educada, se dio cuenta de que, si no pensaba en otra salida, tendría que ofrecerle el helado a su pequeña amiga. Aquel dilema entre la cortesía y su apetito lo solucionó rápidamente, mediante una acción que santificó el helado para su propio uso exclusivo. Aquella acción fue lamer el helado por ambos lados antes de que llegara su amiga. Por lamer así el helado se lo apartó para sí misma; ya no era cosa que su amiga querría. Esto es como la santificación posicional. En el momento en que recibimos al Señor como Salvador, Dios nos separa para Sí, instantáneamente, seguramente y para siempre.
Pero aquella primera lamedura no significaba mucha asimilación del helado de chocolate para la astuta chiquilla. Sin embargo, pronto cuidó de ese asunto. Siguió lamiendo una y otra vez hasta hacerlo enteramente suyo en la práctica como ya era en posición. Esto es la santificación progresiva y es un proceso que continúa durante toda la vida. Pero finalmente llegó el momento cuando el helado pasó todo por su boca y llegó al estómago, cuando ella lo poseía del todo. Así será con nosotros cuando vayamos a estar con Cristo. Entonces seremos completamente santificados o apartados totalmente y poseídos de Él. Pero es ese proceso de ser hechos en la práctica lo que ya somos en posición y lo que seremos finalmente el que constituye el madurar de la vida del cristiano, y es algo que puede ser realizado por varias personas y modos. Se simplifica demasiado al decir que Dios lo hace todo y equivocadamente se razona que Él lo hace aparte de todo medio.
Usted puede estudiar el tema de la Santificación, estudiando el curso Equilibrio en la Vida Cristiana. Encuentra este curso en el Ciclo de Estudios de Vida Cristiana. Inscríbase hoy y comience a estudiar la Palabra de Dios gratuitamente.

Escrito por:   C. Ryrie - Equilibrio en la vida cristiana- BBN

domingo, 7 de octubre de 2012

ESCUELA DOMINICAL


                                       PROVERBIOS Capítulo 16

JEHOVÁ, es el tema prevaleciente en este capítulo e inicia una sección con abundante material teológico. Nada más en este capítulo, encontramos más de 10 veces mencionado el nombre de Dios.  V. 1. Sólo la gracia renovadora de Dios prepara el corazón para toda buena obra. Esto nos enseña que no somos  suficientes por nosotros mismos para pensar o decir algo que sea sabio y bueno. V. 2. La ignorancia, el orgullo y la jactancia nos vuelven jueces muy parcialistas respecto de nuestra propia conducta. V. 3. Descarga el peso de tu afán en Dios y por fe, entrégale a Él. V. 4. Dios usa al impío para ejecutar la justa venganza del uno contra el otro; y al final, él será glorificado con la destrucción de ellos. V. 5. Aunque los pecadores se fortalecen a sí mismos, no escaparán del juicio de Dios. V. 6. Por la misericordia y la verdad de Dios, los pecados de los que creen en Él son quitados y quebrantado el poder del pecado. V. 7. Aquel que tiene todos los corazones en su mano, puede obrar para bendecir a sus hijos. V. 8. Un patrimonio pequeño, honestamente logrado, resulta ser mejor que una fortuna mal habida. V. 9. Si los hombres hacen de la gloria de Dios su fin, y de su voluntad su regla, Él dirigirá sus pasos con su gracia. V. 10. El clamor del pueblo es que los gobernantes y los jueces sean justos y gobiernen en el temor de Dios. V. 11. La justicia recta y eficaz proviene del  Señor. V. 12. La justicia es la base que da estabilidad a un gobierno.  V. 13. El buen y correcto hablar es como una joya que adorna a un gobierno. Vv. 14-15. Necios son los que se apartan del favor de Dios por quedar bien con un gobernante terrenal. V. 16. El gozo y la satisfacción del espíritu esta en alcanzar la sabiduría. V. 17. El hombre verdaderamente espiritual se mantiene lejos del mal; él sabe que eso le mantiene vivo. V. 18. Cuando los hombres desafían los juicios de Dios, y creen que están lejos de ellos, es señal de que su fin está muy cerca. V. 19. Aunque se exponga al desprecio del mundo, la humildad es mucho mejor que la altivez del espíritu, que nos vuelve enemigos de Dios. V. 20. El que procura entender la Palabra de Dios camina derechito hacia el bien y la estabilidad. V. 21. El hombre cuya sabiduría habita en su corazón, será hallado mucho más prudente que muchos que poseen talentos brillantes. V. 22. Como el agua en tierra árida es el hombre sabio para sus amigos y vecinos. V. 23. La gracia de los dichos del sabio procede de la prudencia de su corazón. V. 24. La Palabra de Dios cura las enfermedades que debilitan nuestra alma. V. 25. Esto es una advertencia para todos: Cuida tus pies de los caminos de la vida, que muchas veces son engañosos. V. 26. Debemos trabajar por la comida que a vida eterna permanece y no en las que perecen. Vv. 27-28. Los impíos realizan más esfuerzos para hacer el mal de los que serían necesarios para hacer el bien. El chismoso separa aún a los mejores amigos; esto es rasgo de un carácter odioso, pero cuán común es! Vv. 29-30. Algunos hacen todo el mal que pueden por la fuerza y la violencia y están ciegos en cuanto al resultado final. V. 31. La gente anciana debiera caminar por una senda de piedad y ser ejemplo a los jóvenes. V. 32. Vencer nuestras pasiones requiere una administración más firme del que se necesita para vencer a un enemigo. V. 33. Todos los ordenamientos de la Providencia debemos considerarlos con humildad, y no proceder con arrogancia,  pues Dios es el Soberano del universo. Dios es Soberano en:  Dar la última palabra (v. 1b); Ser el Juez en última instancia (v, 2b); Afirmar los pensamientos (v. 3b); Tomar la decisión final (v. 33b). El hombre se cree dueño de su destino en: Hacer sus planes (v. 1a); Pensar que lo que hace es correcto (v. 2a); Confiar en la suerte (v. 33a). Benditos son los que se entregan a la voluntad de Dios, porque Él sabe lo que es bueno para ellos.-

sábado, 6 de octubre de 2012

Cristo no falla




"Dicho esto, gritó con todas sus fuerzas: ¡Lázaro, sal fuera!" Juan 11:43 (NVI)
Esta historia de la resurrección de Lázaro me encanta y cada vez que la leo encuentro un nuevo detalle que me impacta y me hace pensar. El amigo de Jesucristo estaba enfermo, y como estaban cerca, le mandan a decir al Maestro de la situación. Cristo se queda un par de días más esperando y su amigo muere. Deja a sus dos hermanas solas, sin futuro. Al dolor por la pérdida del hermano se les agregaba la terrible incertidumbre del futuro. No había subsidios para mujeres solas. En medio de tanto dolor y angustia Jesucristo aparece, y actúa. Y como siempre, Dios es ampliamente superior a cualquier dificultad. Se presenta frente a la tumba de su amigo, y se conmueve. Era necesario el sufrimiento de la familia para manifestar la gloria de Dios con el milagro. Pero Jesucristo sufría por comprender el dolor de las hermanas.
Lázaro iba a resucitar, todo volvería a la normalidad, pero el dolor y la angustia de esos días de enfermedad, de la muerte, del silencio, del entierro, y de la soledad no se les borraría a Marta y a María. El tiempo curaría todas las heridas, pero iba a quedar la cicatriz de la lastimadura.
Sabiendo todo eso y conociendo en detalle el dolor de estas hermanas, Cristo llora frente a la tumba cerrada y pide que corran la piedra de la entrada. Y entonces exclama con autoridad y poder: Lázaro, sal fuera.
Un autor cristiano comenta que si no hubiera llamado a Lázaro por su nombre seguramente todos los muertos del cementerio se hubieran levantado de sus tumbas. Pero Cristo fue preciso. Comprendió el problema y le dio una solución a medida. Jesucristo siempre actúa de esa manera. No aplica un plan genérico para problemas particulares. No hace copy and paste para hacer las cosas más rápidas. Hace un desarrollo particular para cada uno.
Nunca está demasiado ocupado para atender a tus necesidades. Y tiene siempre la respuesta que necesitas para tu necesidad puntual. Tal vez no actúa en el tiempo que tu quisieras, ni en la forma que quisieras, ni con las alternativas que desearías. Pregúntale a Marta o a María que sintieron y seguramente, cuando volvieron de enterrar a su hermano, pensaban lo mismo. Pero Jesucristo no falla, nunca.

REFLEXIÓN – Cristo tiene un plan a tu medida.

Un gran abrazo y bendiciones

Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe de BBN.

viernes, 5 de octubre de 2012

Produce para Dios.



"Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica." Efesios 2:10 (NV)
Se celebró en Argentina el día de la industria. Mostraron por la tele un aviso muy interesante de la empresa Techint en el que un ingeniero le dice a la cámara: No sabes lo lindo que es ver que los caños que hacemos van a las principales ciudades del mundo. Y que cuando llegan, en cada uno dice: made in argentina. El que relataba esto era una persona mayor, un hombre ya jubilado, que trabajó seguramente en la empresa muchos años.
Y como todo empleado con mucha antigüedad, siente propia la producción hecha. Se sentía parte de la empresa que hacía caños, porque él era parte de ello. El aviso revaloriza la producción nacional y remarca el orgullo de producir bienes en Argentina. De hacer cosas que sirven.
Viendo el aviso, comparé la actitud de este jubilado con la de algunos compañeros de trabajo. A aquel se le iluminaban los ojos cuando recordaba lo que hacían. Mis compañeros están llenos de quejas, reclamando por todo, y a veces sin razón. Y pensaba ¿Dónde está la diferencia? En que el empleado de Techint sentía propio la producción que hacía. Más allá de los beneficios que la empresa le daba, se sentía identificado con lo que estaba haciendo. Y sabía que lo producía para ser útil.
Es notable como los seres humanos repetimos conductas. ¿Por qué será que escuchamos tan a menudo a algunos cristianos quejarse en la iglesia? ¿Por qué algunos son como una carretilla que hay que arrastrarlos para que hagan algo? ¿Y por qué otros son ejemplo de devoción, santidad, compromiso, caridad cristiana y espiritualidad? ¿Qué hace a unos tan diferentes de los otros?
Todos tenemos el mismo Espíritu de Dios, todos tenemos la misma esencia. Todos somos hechos por Dios, y tenemos una utilidad. Dios nos hizo nuevas criaturas con una finalidad. En la industria celestial, todos tenemos la misma materia prima y todos tenemos el mismo proceso de fabricación. Sin embargo, el producto final no siempre es el mismo.
La diferencia la marca simplemente: la actitud, el sentimiento de pertenencia, el deseo de agradar y servir a Dios, solo por el placer de hacerlo. El estar enamorado de Dios, y no sentir el cristianismo como una religión sino como un estilo de vida.

REFLEXIÓN – ¿Eres útil? Produce para Dios.

Un gran abrazo y bendiciones

Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe 

jueves, 4 de octubre de 2012

La espiritualidad se verá en el hogar del cristiano



El lugar más fácil para mostrar la espiritualidad es ante el público, pero el más difícil es el hogar. Las relaciones en el hogar son íntimas y continuas, en tanto que las actividades e impresiones hechas en público son intermitentes y casuales. Esta advertencia axiomática es necesaria especialmente para los obreros cristianos quienes con demasiada frecuencia pueden hacer gala de su espiritualidad profesional en público y vivir una vida carnal en su hogar. Podemos ilustrar esto cambiando ligeramente la comparación.
Cuando empecé a enseñar, me asignaron una clase de principiantes del griego del Nuevo Testamento que se reunía cada mañana, desde el lunes hasta el viernes, a las ocho. Durante el curso de un año académico en tales circunstancias, uno llega a conocer bien a los alumnos, y ellos al maestro. Ahora bien, si al final del año los miembros de la clase testifican de cuánto les ha valido la vida del maestro, su ministerio y su ejemplo espiritual, ello significaría una gran cosa. Pero si, en contraste, yo voy a una iglesia a predicar un hermoso mensaje en una sola ocasión, y cuando termino algunos vienen a decir que yo debo ser muy espiritual para predicar semejante sermón, la cosa no significa mucho en realidad. En el caso de la clase, ellos han llegado a conocerme y a observarme en diversas circunstancias de tensión y gozo; han observado constantemente mi paciencia, o la falta de ella, y también mi consistencia. Pero el contacto casual con una congregación no da oportunidad para evaluar la espiritualidad del ministro. Las circunstancias de la vida en casa ofrecen una mejor oportunidad todavía que la clase diaria de griego de las ocho de la mañana.
De nuevo decimos que es el pasaje de Efesios 5:18-21, referente a ser llenos del Espíritu lo que aporta la base bíblica para esta característica de espiritualidad. El mandato de ser llenos del Espíritu (vs. 18) va seguido en el griego de cuatro frases coordinadas, cada una de las cuales comienza con un participio. Juntamente constituyen los resultados o las características de una vida llena del Espíritu. Los cuatro principios son traducidos por hablando, cantando (v. 19), dando gracias (v. 20) y someteos (v. 21). El último no es solamente la conclusión de los versículos 18 a 21, sino también la frase tópica de lo que sigue, comenzando en el versículo 22. En otras palabras, la sumisión que es evidencia del ser lleno del Espíritu se verá en las relaciones del hogar de una manera más vívida.
Usted puede estudiar el tema de la verdadera espiritualidad, estudiando el curso Equilibrio en la Vida Cristiana. Encuentra este curso en el Ciclo de Estudios de Vida Cristiana. Inscríbase hoy y comience a estudiar la Palabra de Dios gratuitamente.

Escrito por:   C. Ryrie - Equilibrio en la vida cristiana

miércoles, 3 de octubre de 2012

Un pequeño paso; un gran salto


Y renovaos en el espíritu de vuestra mente. —Efesios 4:23
En julio de 1969 estaba en Fort Benning, Georgia, entrenando para oficial del ejército de los Estados Unidos. La escuela de oficiales de infantería era intensa y exigente, con sólo escaso tiempo libre. Sorprendentemente, el 20 de julio por la tarde, se nos ordenó ir a la sala de estar de nuestro batallón para sentarnos frente a un aparato de televisión parpadeante donde simplemente nos dijeron: «Esto es historia».
Asombrados, observamos al astronauta del Apolo XI, Neil Armstrong, convertirse en el primer ser humano en pisar la luna, y decir: «Este es un pequeño paso para el hombre; un gran salto para la humanidad». Se suspendió el acostumbrado toque de queda y permanecimos sentados hablando hasta tarde, no sólo de lo que habíamos presenciado, sino de la vida, de Dios y de la eternidad. La exigente rutina había sido interrumpida y nuestra atención se había trasladado hacia lo realmente importante.
Todos necesitamos trasladar nuestro enfoque a diario. Mantener un tiempo a solas con Dios suele permitirnos dejar las exigentes labores, romper la rutina y concentrarnos en Él por medio de la Biblia y la oración. Nuestros pensamientos y acciones cambiarán al seguir las instrucciones de Pablo, que dice: «Renovaos en el espíritu de vuestra mente» (Efesios 4:23).

Lo que parece un pequeño paso puede ser un gran salto en nuestro andar diario con Cristo.

Escrito por:   Editores de Nuestro Pan Diario 

martes, 2 de octubre de 2012

El Mejor Regalo de un Papá



Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura. Proverbios 4:1
Papá, ¿es posible que usted se haya comprometido demasiado, que esté tan involucrado en su trabajo o en algún proyecto lejos de casa, o entretenimiento, que le está robando el tiempo y energía que le pertenece a su familia? Lo entiendo; créame; lo entiendo...En lugar de presentarles a los padres un reto para dar de sí mismos, nuestro sistema cultural les anima a darles las cosas que salarios aumentados pueden comprar: una mejor educación, viajes al extranjero, posesiones materiales, casas más bonitas, automóviles...Pero, ¿qué tal en cuanto a papá mismo? Y, ¿ese aprendizaje sin precio que se aprende en su presencia? . . . Se ha perdido en el ajetreo...¡Vamos, papás, encabecemos una revuelta! Rehusemos dar oídos al sistema. Empecemos a decir que no a más y más de las cosas que nos alejan cada vez más de los que más nos necesitan.
Recordemos que los regalos más grandes de la tierra que podemos proveer son nuestra presencia e influencia mientras vivimos, y un magnífico recuerdo de nuestras vidas una vez que nos hayamos ido.
     Escrito por:   Charles Swindoll de BBN

domingo, 30 de septiembre de 2012

Capturar el momento

“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo”. - Efesios 5:15-16
A mi esposa Marta le gusta hacer compras, aunque no siempre puede hacerlas. Cuando compra alimentos, lee todas las etiquetas y se fija en el precio por unidad para determinar cuál conviene adquirir. Pero su mejor costumbre es mirar la fecha de «vencimiento». Ella no toma el primer envase de leche que ve, sino que se lleva el que tiene la fecha más tardía, de modo que pueda traer a casa la más fresca del supermercado.
En cierto modo, nuestra vida está marcada con una fecha de «vencimiento», excepto que nadie sabe exactamente cuándo se nos parará el corazón ni cuando respiraremos por última vez en este planeta. Ante esta realidad, ¿no deberíamos esforzarnos un poquito más por capturar los momentos que se nos han brindado? Capturar el momento significa que haremos cosas como amar más profundamente, perdonar con más rapidez, escuchar más atentamente y hablar de manera más positiva. Pablo nos da este buen consejo: «Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos» (Efesios 5:15-16). También nos instruye, diciendo: «… andad como hijos de luz…, comprobando lo que es agradable al Señor» (vs. 8-10). Como ninguno de nosotros sabe cuál es su fecha de «vencimiento», ¡debemos aprovechar las oportunidades de iluminar hoy nuestro mundo con el amor de Cristo!
Reflexion: Vive cada día como si fuera el último de tu vida.
Autor: Editores de Nuestro Pan Diario

Aprendiendo a disciplinarse
Tres áreas básicas:
La disciplina es el fuego purificador por el cual el talento se convierte en capacidad. (R. Smith)
   1. Aprenda a Disciplinar su Mente: Mantenga la mente activa, pensando lo bueno y correcto. Como alguien ha dicho, no se puede tener una mente cristiana, sin leer la Biblia con regularidad (Fil. 4:8 - Ro. 12:1-2 - Pr. 14:22 - ).
   2. Aprenda a Disciplinar su Corazón: Pida ayuda a Dios para poder controlar sus emociones o ellas le controlaran a usted. Cultive el dominio propio (2 Ti. 1:7).
   3. Aprenda a Disciplinar su Voluntad: Sus acciones son importantes, las mismas perjudican o benefician a aquellos que le rodean. No actúe por impulsos o solo por aquello que desea (Pr. 15:19 - 16:9 - 20:25 - 23:4 - 24:10).
¡Mantenga un equilibrio entre ser y hacer. Procure ser mejor cada día!
Examínese para ser más disciplinado:
   - Revise y analice sus prioridades personales, familiares y laborales. Vea si están en conformidad con la Palabra de Dios.
   - Revise sus hábitos de pensamiento. Qué ocupa su mente. Cuánto tiempo invierte en la meditación de la Biblia. Cuántos libros cristianos ha leído.
   - Revise sus hábitos de trabajo: Alguien dijo que disciplina es hacer las cosas correctas en el momento correcto y por la razón correcta. Por ejemplo: Analice, Cómo invierte su tiempo. Es diligente en su trabajo. Se coloca metas y las logra.
   - Revise sus relaciones. Invierta el tiempo suficiente especialmente con su esposa, hijos, suegros, padres, familia, amigos. etc.

Escrito por Luis Maturano - Instituto Bíblico de BBN y Chat Cristiana las 24 horas! www.bbnradio.org
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sábado, 29 de septiembre de 2012

ESCUELA DOMINICAL


                                         PROVERBIOS Capítulo 15

Los contrastes del bueno y del malo”. V. 1. Aquí vemos la importancia de la palabra. En un ambiente de confusión o de pleito, la respuesta sensata y calmada suaviza el ánimo y ayuda a disipar el conflicto. Ocurre lo contrario cuando avivamos el fuego con palabras ásperas. V. 2. El que tiene conocimiento debe usarlo sabiamente para el bien del prójimo. V. 3. Los pecados, el buen servicio y las penas profundas están bajo la atenta mirada de Dios. Esto da consuelo a los santos y causa terror a los impíos. V. 4. Una lengua buena es sanadora para la conciencia herida, a la que consuela; también es buena para traer conciencia de pecado a las almas y trae reconciliación a los que están en desacuerdo. V.5. El desprecio a la instrucción trae aparejado la necedad;  y amándola se adquiere prudencia. V. 6. La riqueza de los mundanos aumenta sus temores y sospechas, añade fuerza a sus pasiones y vuelve más inquietante el temor a la muerte. V. 7. Usamos sabiamente el conocimiento cuando lo difundimos, pero el corazón del necio no tiene nada bueno que compartir. V. 8-9. Dios se complace cuando sus hijos se acercan humildemente a Él en oración, pero cuando el orgullo o la impiedad contaminan el corazón del que ora, su súplica es abominable al Señor. V. 10. El que detesta ser reprendido morirá en sus delitos y pecados, pues no hay en él interés por dejar sus malas prácticas. V. 11. Nada hay que pueda ocultarse de los ojos de Dios, ni siquiera los pensamientos del hombre. V. 12. El burlador no tolera pensar seriamente dentro de su propio corazón. V.13. El espíritu sombrío, impaciente e ingrato que brota del orgullo y del amor por lo mundano, hace que el hombre esté intranquilo consigo mismo y con su prójimo. V. 14. El ser humano elige la comida con lo que se va a alimentar; la sabiduría o la necedad. V. 15. El corazón es la fuente de nuestro estado de ánimo; si estamos en paz con Dios, tenemos plenitud de vida y gozo continuo; pero si nuestra relación con él no está de buenas, entonces la aflicción se apodera de nuestro ánimo. V. 16-17. Los creyentes suelen tener lo suficiente y necesario, con abundancia de paz; que no lo tienen los impíos que, aunque ricos, las preocupaciones, los problemas y las tentaciones, acompañan a sus riquezas. V. 18. El que es tardo para enojarse, no sólo impide la discordia, sino que ayuda a apagarlo cuando se inicia. V. 19. Los que no ponen el corazón en su trabajo, pretenden excusarse en los peligros y dificultades para no hacer su labor. Así muchos viven descuidando su responsabilidad. V. 20. Los que tratan a sus mayores con desprecio o negligencia, no hacen más que demostrar su necedad. V. 21. Los que son verdaderamente sabios, se ocupan de que sus pensamientos, palabras y hechos sean regulares, sinceros y santos. V. 22. El escuchar un buen consejo hará la diferencia entre triunfar o fracasar, muchos no entienden eso y cierran sus oídos al consejo de los sabios. V. 23. El hombre que sabe cuando hablar y cuando callar es sabio. V. 24. Un hombre bueno deposita sus afectos en las cosas de arriba; todo lo que hace apunta hacia allá. V. 25. El orgullo es la ruina de muchos; pero Dios sostiene a sus hijos afligidos. V. 26. Los pensamientos del impío ofenden a Aquél que conoce el corazón. V. 27. El codicioso no deja que nadie en su familia repose o disfrute. La codicia de ganancias rápidas y fáciles, suelen tentar a entrar en proyectos que traen la ruina. V. 28. El hombre bueno resulta ser sabio por una razón: gobierna bien su lengua. V. 29. Es Dios mismo quien se aleja de aquellos que lo desafían; pero está al pendiente de sus hijos. V. 30. Las buenas noticias en tiempos de aflicción, son realmente reconfortantes, e ilumina el semblante del que los oye. V. 31. La reprensión fiel y amistosa ayuda a la vida espiritual y guía a la vida eterna. V. 32. Los pecadores subestiman su alma; por tanto, prefieren el cuerpo al alma y dañan el alma por complacer a su cuerpo. V.33. La humildad es el peldaño por donde se sube a lo más alto; y el temor reverente a Dios es una asignatura del hombre que le otorga como premio la sabiduría.--

domingo, 23 de septiembre de 2012

ESCUELA DOMINICAL


                                        PROVERBIOS Capítulo 14.

Un buen título para este capítulo sería: “Los que construyen o los que destruyen”. V. 1. La mujer que no tiene temor de Dios, que es soberbia, malgastadora, y que se da a la comodidad, ciertamente arruinará a su familia, como si un tornado derribara su casa. V. 2. Aquí la gracia y el pecado se muestran con sus verdaderos colores. Quienes desprecian las leyes de Dios y sus promesas, desprecian a Dios y todo su poder y misericordia. V. 3. El orgullo o soberbia crece en el corazón. La raíz de esa rama debe ser arrancada o va a ocasionarnos muchos problemas. Las prudentes palabras del sabio le libran de conflictos. V. 4. El buey, en este caso, representa la previsión que uno debe tener para poder sustentar sin apremios su hogar. V. 5. El testigo veraz trae luz a una situación difícil; más el mentiroso enturbia aún más el agua. V. 6. El escarnecedor trata con burla todas las cosas que corresponden a Dios. El que siente el peso de su ignorancia busca en Dios y en su Palabra el conocimiento necesario. V. 7. Descubrimos al hombre malo cuando en sus palabras no hay ni una pizca de misericordia. V. 8. Somos viajeros de la vida cuya mayor preocupación debe ser llegar a la meta trazada por Dios. El necio no entiende eso y persiste en permanecer en el error. V. 9. Los necios y los profanos consideran el pecado como una tontería, y lo toman a la ligera en vez de lamentarlo; se burlan de la ofrenda por el pecado y por ende se burlan de la gracia del Señor. V. 10. No entendemos que tormento puede haber en la conciencia del pecador que es próspero; así como el mundo no puede discernir la paz mental que disfruta el cristiano, aún en medio de su pobreza. V. 11. El pecado arruina a muchas familias, y la rectitud lo eleva y lo fortalece. V. 12-13. Los caminos de la negligencia, de la mundanalidad y la sensualidad, parecen rectos a los que andan en ellos, pero se engañan y se destruyen a sí mismos. V. 14-24. Una radiografía del hombre de Dios  y el impío. El hombre de Dios tiene el corazón contento; está alerta; tiene temor de Dios y se guarda del mal; busca la sabiduría; es misericordioso y se siente feliz; misericordia y verdad son las recompensas que le esperan y su meta primordial en esta vida es ser sabio ante los ojos de Dios. El impío se siente hastiado de todo lo que hace; es ingenuo, a pesar de que aparente lo contario; es insolente y soberbio; comete locuras y es odiado por los que lo conocen; cosechan la necedad que sembraron y Dios hace que se postren ante sus hijos; consiguen amigos y placeres por medio de lo material y son incapaces de mostrar verdadero amor; la insensatez de lo que piensan, dicen y hacen les llevan a cometer grandes desatinos en la vida. V. 25. El hombre recto se expone al malhumor del más fuerte, a pesar de ello, siempre habla la verdad. V. 26-27. Los que temen al Señor para obedecerle y servirle, tienen una fuerte base de confianza y serán preservados. Ese temor reverente le es como una fuente de vida que le ayuda a escapar de la muerte. V. 28. Los ingresos y el poder de un pueblo se determinan según su población; el líder que es sabio se cuida de mantener la fidelidad de su gente. V. 29. El que sabe dominar su ira alcanza grandes objetivos. V. 30. Una mente recta, contenta y benevolente tiende a la salud. V. 31. Oprimir al pobre es reprochar y desafiar al Creador; tener misericordia del prójimo es muestra del amor a Dios. V. 32. El malo tiene su alma enajenada; muere en sus pecados y bajo el poder y la culpa de ellos; pero los piadosos, aunque tienen dolor y algo de miedo a la muerte, tienen la esperanza bendita que Dios les ha dado. V. 33. La sabiduría posee el corazón y, de ese modo, regula los afectos y el temperamento. V. 34. La piedad y la santidad fomentan la laboriosidad, la sobriedad y la honestidad; eso es bueno para cualquier país. V. 35. Dios, quien es el Gran Rey, recompensará con castigo a quienes les  aborrecen  y con bendiciones abundantes a quienes les sirven con amor y fidelidad.-
   

sábado, 22 de septiembre de 2012

En medio del fuego



He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo. - Daniel 3:17
Envuelto en una manta en la camioneta de mi abuelo, vi cómo el fuego consumía nuestra casa. Mi padre dice que yo dormía profundamente mientras él nos llevaba a mí, a mi hermano y nuestras mascotas a un lugar seguro. Cuando me desperté y vi las enormes llamaradas, ya estaba a salvo. Era demasiado curioso y joven como para tener miedo.
Recuerdo varias cosas de aquella noche. Aunque estaba en la camioneta, el calor era intenso y el fuego, cautivante. También recuerdo el temor en los rostros de todos mientras revisaban una y otra vez para ver si todos los seres queridos estaban a salvo. Tiempo después, me enteré de que, en el caos, mi padre corrió en medio del fuego para buscar a mi abuelo, lo que impulsó a mi abuelo (el cual no estaba dentro de la casa) a entrar corriendo para buscar a mi padre. La valentía de ambos impactó a todos los que vieron eso aquella noche.
Me acuerdo de ese incendio cada vez que leo la historia de Sadrac, Mesac y Abed-nego. Cuando los amenazaron con el decreto que obligaba a inclinarse ante el rey o, de lo contrario, ser ejecutados (Daniel 3:10-12), estos tres valientes enfrentaron el fuego por ser fieles a Aquel a quien amaban (vv. 16-18). Y el Señor estuvo con ellos en medio de las llamas (v. 25).
Cuando las «llamas» de la vida nos prueben, quiera el Señor que aquellos que observan nuestras decisiones reconozcan que amamos a los demás y a Dios.

Las pruebas son el terreno donde crece la fe.

Escrito por:   Editores de Nuestro Pan Diario 

viernes, 21 de septiembre de 2012

Avanza seguro



"Tres cosas hay de hermoso andar, y la cuarta pasea muy bien: El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nada" (Pr. 30:29,30).
Hay situaciones en la vida que uno prefiere evitar. En la empresa donde trabajo, hay una larga tradición de no innovar que viene de los dueños. En consecuencia, los empleados se acostumbraron a hacer las cosas mal, sin preguntar por que. Simplemente las hacen así porque siempre se hicieron así. Y a nadie se le ocurre cambiarlas. Se quejan mucho, pero no hacen nada al respecto. Es más seguro y más cómodo no cambiar.
Cuando me contrataron, entre las responsabilidades que me dieron estaba la de mejorar los procesos de la compañía para hacerlos más eficientes. Suena muy bonita la tarea pero se complica mucho cuando hay que llevarla a la práctica. Es notable como cualquier empleado está dispuesto a modificar una política siempre y cuando eso afecte el trabajo del otro y él pueda seguir haciendo lo mismo que hizo siempre.  En esta situación, y ante la enorme dificultad que enfrentaba (y enfrento), me acordé de este texto. El león avanza seguro, con porte, con gallardía, tiene un paso impresionante y amenazante. Y su mayor virtud es que nunca retrocede. No importa a quien se deba enfrentar, cuanta resistencia tenga, cuantos problemas tenga que superar. El león siempre avanza.
Y me puse a pensar, que esto que hago en el trabajo, porque tengo un sueldo que mantener y un objetivo que cumplir, es lo mismo que me pide Dios en su Obra. Pareciera que en las cosas espirituales no hay un sueldo para mantener y el objetivo es más flexible porque no tenemos un jefe que nos esté vigilando y marcando los errores constantemente.
Pero esta impresión es equivocada. Dios sigue constantemente nuestro accionar y premia los logros alcanzados. No pensemos que los beneficios de Dios son solamente monetarios, porque esto es un error. Pero su bendición, su respuesta y su Gracia están condicionadas a nuestra obediencia. Y los objetivos divinos son mucho más altos y exigentes que los laborales. Y nuestro Dios es un juez justo.
Por eso es que te pide que seas como un león espiritual. Y que nunca bajes los brazos, ni te detengas, ni retrocedas en tu proceso espiritual. Hacerlo es más fácil y cómodo. Pero habla muy mal de tu testimonio como cristiano. ¡Que seas en tu andar como un león!

REFLEXIÓN – Dios te pide que camines con esfuerzo y resolución


Un gran abrazo y bendiciones
Escrito por:   Daniel Pérez Cliffe de BBN

jueves, 20 de septiembre de 2012

Tengo un mensaje



… habla, porque tu siervo oye. —1 Samuel 3:10
Estás sentado en un teatro con las luces apagadas y disfrutando de un concierto, una obra o una película, cuando, de repente, se enciende la luz de un teléfono móvil mientras alguien lee un mensaje de texto que le llegó y, quizá, se toma un tiempo para responder. En su libro Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, Nicholas Carr dice que, en nuestro conectado mundo, «la sensación de que tal vez tengamos un mensaje» está volviéndose cada vez más difícil de resistir.
Samuel era jovencito cuando oyó una voz que pronunciaba su nombre, y pensó que era del sacerdote Elí que estaba en el tabernáculo donde servía al Señor (1 Samuel 3:1-7). Cuando Elí se dio cuenta de que Dios estaba llamando a Samuel, le dijo cómo debía responder. Cuando el Señor lo llamó por tercera vez, «Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye» (v. 10). Esta actitud de alerta ante la voz de Dios se convirtió en un patrón en su vida, ya que «el Señor se manifestó a Samuel en Silo por la palabra del Señor» (v. 21).
¿Estamos hoy escuchando la voz de Dios cuando nos habla de nuestra vida? ¿Estamos más pendientes de la vibración de un teléfono móvil que de la voz suave y apacible del Señor que nos llega a través de su Palabra y de su Espíritu?
Quiera Dios que, como Samuel, aprendamos a discernir la voz del Señor y a decir: «Señor, habla. Estoy escuchando».

No permitas que el ruido del mundo te impida oír la voz del Señor.

Escrito por:   Editores de Nuestro Pan Diario

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Pies guardados




”El guarda los pies de sus santos ” (1 S. 2:9).
Cualquier camino tiene sus dificultades. El nuestro, el de cada día, también las tiene. No siempre es un camino llano que puede se transitado con comodidad. En ocasiones se hace empinado, otras estrecho, a veces discurre bajo el sol, pero también puede ser un camino azotado por la tormenta y golpeado por el vendaval. Es más, muchas veces la oscuridad lo rodea y nos sentimos desorientados; las dudas sobre por donde debemos ir, asaltan nuestra mente. Además hay en él tramos resbaladizos y sentimos que en cualquier momento podemos caer. Nuestros pies son débiles, pero el Señor guarda nuestros pies.

Dios los guarda de caídas. 
Su propósito es presentarnos un día delante de su gloria con gran alegría (Jud. 15). Ha determinado que nuestro vestido sea blanco y sin mancha, de modo que nos sostendrá para que no caigamos y manchemos el vestido del testimonio y el glorioso adorno de la salvación. Cuando sintamos que nuestros pies resbalan, sentiremos también su mano sujetando la nuestra. Él nos ha tomado de la mano derecha (Sal. 73:23), literalmente dice trabaste mi mano derecha. Cuando Dios cierra su mano sujetando la mía, en modo alguno podré caer.

Dios guarda nuestros pies de perderse.
 Cuando la oscuridad caiga sobre el camino, se hará luz delante de nosotros. Cuando las encrucijadas aparezcan, señalará el rumbo correcto. No permitirá que nuestros pasos se desvíen porque Él mismo nos está guiando por sendas de justicia por amor de su nombre (Sal. 23:2). Guía nuestros pasos según su consejo (Sal. 73:24). Siempre será el mejor camino para mí, aunque tenga que pasar por el calor del fuego de la prueba o por el frío riguroso de la aflicción. Aún así, está su promesa: Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti” (Is. 43:2).

Dios guardará nuestros pies del cansancio.
 No habrá entonces posibilidad de que no alcancemos la meta eterna puesta delante de nosotros. Es posible que mi fe mengüe y casi se extinga, pero basta con que clame: ¡Señor, auméntame la fe! Para que los recursos de su gracia vengan al auxilio de mi necesidad. Cuando nuestros pasos se hagan vacilantes, nos dará los recursos de Su poder. Él da esfuerzo al cansando, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas (Is. 40:29). Si, tengamos confianza, Él nos ayudará hasta el fin de la carrera.
Pero, además guardará nuestros pies siempre. Su compromiso es firme: “No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda” (Sal. 121:3). Día y noche, en calma o en tormenta, estará siempre guardando los pies de sus santos. ¡Que enorme bendición! ¡Que completa certeza! Él sacará nuestros pies de la red que tiendan contra nosotros. Nuestros enemigos no podrán impedir que hagamos el camino que tenemos por delante. Recobremos el ánimo. Nuestro Dios hace honor a Su palabra y cumple siempre todas sus promesas. Con esta seguridad corramos sin cansancio y caminemos sin temor, porque Él guarda los pies de sus santos.
Escrito por:   Pastor Samuel Pérez Millos de BBN

domingo, 16 de septiembre de 2012

ESCUELA DOMINICAL


PROVERBIOS Capítulo 13.
Este capítulo se inicia repitiendo el tema del hijo que es sabio y el contraste entre el necio y el burlador. V.1. Hay mucha esperanza en el hijo que escucha el consejo de sus padres y honran a sus progenitores, a los burladores no les espera sino calamidad. V. 2. Nuestras palabras tienen un poder muy grande; puede destruir y a la vez puede ser de gran bendición. La boca del impío habla lo que hay en su corazón. V. 3. El que piensa antes de hablar se está haciendo un gran bien; más de uno se ha destruido por no poner freno a su lengua. V.4. El perezoso anhela tener las ganancias del hombre diligente, pero aborrece el esfuerzo que éste realiza; por lo tanto, nada posee. Esto mismo se puede aplicar en el plano espiritual. V. 5. Donde reina el pecado el hombre es odioso. Si su conciencia estuviera despierta, él se aborrecería a sí mismo, y se arrepentiría en polvo y ceniza. V.6. El deseo honesto de hacer el bien preserva al hombre de errores fatales; pero el hombre malo se encamina siempre a la desgracia. V. 7. Algunos que son verdaderamente pobres, negocian y gastan como si fueran ricos; esto es pecado, y traerá vergüenza sobre ellos; otros son ricos pero simulan no poseer riquezas, y en esto hay falta de gratitud al Señor y falta de amor al prójimo. V.8. Las grandes riquezas suelen tentar a usar la violencia contra quienes la poseen, y el desprecio o la burla vuelve insensible al pobre. V. 9. La luz del justo es como la luz del sol, el cual puede ser eclipsado o nublarse, pero tarde o temprano volverá a brillar; La del malo es como una lámpara que ellos mismo encienden y fácilmente se apaga. V.10. La soberbia o el orgullo es caldo de cultivo para la violencia en todo el mundo; es bueno para el hijo de Dios apartarse del hombre soberbio. V. 11. La riqueza obtenida por medio de la deshonestidad o a través de vicios, juegos de azar, etc, llevan en sí una maldición; se gastan rápidamente y se esfuma pronto, por ello, lo mejor es trabajar honestamente para obtener lo que uno desea. V.12. La demora para obtener lo que uno desea es muy dolorosa para la mente, pero reconforta mucho cuando lo vemos realizado. V. 13. El que tiene temor de Dios y reverencia su Palabra, escapará de la destrucción y será recompensado por su temor piadoso. V. 14. La regla por la cual el sabio regula su conducta es una fuente que produce vida y felicidad. V.15. El camino de los pecadores es duro para otros y duro para sí mismo, el servicio del pecado es la esclavitud; necesitamos de la gracia de Dios para apartarnos de esa senda. V.16. Necio es hablar de cosas de las que nada sabemos, y emprender algo para lo cual no tenemos ninguna aptitud. V. 17. Los que son malos y falsos, hacen el mal y caen en el mal; pero los que son fieles transmiten siempre un mensaje de consuelo y alivio que reconfortan a los que lo rodean. V. 18. Al que se burla de la corrección y la enseñanza, le espera vergüenza y necesidad; lo contrario al que tiene un oído dócil para escuchar a quien le espera el reconocimiento de los demás. V.19. En el hombre hay fuertes deseos de felicidad; pero los que no quieren abandonar sus pecados, no pueden esperar algo verdaderamente bueno para sus almas. V.20. Miles de personas son llevadas a la ruina por las malas compañías; pero cuán satisfechos quedan los que han buscado la compañía de los sabios. V.21. El diablo promete mucho, quita todo y no da nada; pero Dios es un excelente pagador. V. 22. El siervo de Dios que no está ansioso por enriquecerse, busca la forma más segura de proveer para su familia; él sabe que Dios se encargará del porvenir de sus hijos. V. 23. Dios provee de buenos recursos para que los pobres trabajen y se ganen el sustento; pero si no son sabios, esos recursos terminarán por esfumarse. V.24. Quien permite que se fortalezcan los hábitos pecaminosos en sus hijos, actúa como si los odiara, y luego verán, con tristeza, como sus hijos se pierden. V25. El justo mantiene un equilibrio sano en todas las cosas; pero los impíos no se satisfacen con nada.-


jueves, 13 de septiembre de 2012

ARTÍCULOS DE FE

Artículo 1. Creemos en un sólo Dios, verdadero, Creador de los cielos y de la tierra; el único Soberano, Omnipotente y Omniciente, que es un Dios Trino, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo; siendo coexistentes, iguales en perfección divina, desempeñando funciones distintas, pero plenamente relacionados unos con otros. Dios Padre, quien tiene potestad en los cielos y la tierra; Dios Hijo, el Señor Jesucristo, quien vino al mundo en cuerpo y carne, y que se humanó y nació de una virgen, habitando entre nosotros con el propósito de la redención del hombre por su muerte en la cruz; Dios Espíritu Santo, cuya obra es convencer al hombre de pecado, guiarlo hacia la salvación y ayudarlo para crecer en su vida de santidad. Génesis 1:1, 26; Deuteronomio 6:4-5; Mateo 3:16-17; Juan 1:1, 14; 4:24; 10:30; 15:26; 17:5; Hechos 5:3-4; 1 Corintios 2:10-11; 2 Corintios 13:14; Efesios 2:18; Filipenses 2:5-6; 1 Timoteo 3:16; Apocalipsis 4:11.-
Artículo 2. Creemos que la Santa Biblia es la palabra de Dios, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo; que es infalible, plenaria (Completa, Entera), inerrable (Sin errores), y que ella, las Sagradas Escrituras, es nuestra única regla de fe y práctica. Salmos 119:89, 105, 130, 160; Proverbios 30:5-6; Mateo 4:4; Lucas 24:25-27, 44-45; 16:31; Juan 5:39, 45-47; 12:48; 17:17; Hechos 1:16; Romanos 15:4; 2 Timoteo 3:16; Hebreos 4:12-13; 2 Pedro 1:19-21; Apocalipsis 22:18-19.-
Artículo 3. Creemos que el relato de la creación de Génesis es literal, no alegórica ni figurativo;que Dios personalmente creó los Cielos y la Tierra; que el hombre fue creado directamente por Dios a su imagen y semejanza, y que no es producto de una evolución o un proceso evolutivo de especies; que Dios puso forma definida a cada especie y que toda la creación se llevó a cabo en un lapso de 6 (seis) días literales como son nuestros días en la actualidad. Génesis 1:1, 11, 16, 17, 24, 26, 27; 2:21-23; Éxodo 20:11; Nehemías 9:6; Jeremías 10:10-12; Juan 1:3; Hechos 4:24; 17:23-26; Romanos 1:20; Colosenses 1:16-17; Hebreos 1:1-3; 11:3; Apocalipsis 10:6.-