No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido… - Apocalipsis 5:5 Los leones que se paseaban por la reserva de animales Masai Mara, en Kenia, parecían inofensivos. Se revolcaban sobre pequeños arbustos; se refregaban la cara contra las ramas como si estuvieran tratando de peinar sus magníficas melenas; bebían tranquilamente de un arroyo; caminaban sin prisa por el terreno seco y lleno de matorrales como si tuvieran todo el tiempo del mundo. El único momento en que les vi los dientes fue cuando uno de ellos bostezó. Sin embargo, ese aspecto sereno es engañoso. La razón por la cual pueden estar tan relajados es que no tienen nada a qué temerle: ni escasez de comida, ni depredadores naturales. Los leones parecen perezosos e indiferentes, pero son los animales más fuertes y feroces que existen. Con un solo rugido, hacen que todos los demás huyan para protegerse. A veces en la vida, parece que Dios estuviera paseando o ausente. Cuando no lo vemos actuar, llegamos a la conclusión que no está haciendo nada. Oímos que la gente se burla de Él y dice que no existe, y ansiosamente nos preguntamos por qué no se defiende. Pero a Dios «no lo espantarán sus voces, ni se acobardará por el tropel de ellos» (Isaías 31:4). No tiene nada que temer. Con un solo rugido, hace que sus detractores se dispersen como ratas. Durante la vida se presentarán muchas situaciones difíciles, en las cuales perdemos nosotros el control o nos desesperamos. Pero si te preguntas por qué Dios no está ansioso y tu sí, se debe a que tiene todo bajo control. Él sabe que Jesucristo, el León de Judá, triunfará. Como Dios tiene el control, no tenemos nada que temer. |
Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario
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"Divina Gracia" es una pagina de servicio al Señor Jesucristo, con miras a la difusión del Evangelio y la enseñanza bíblica, para la Salvación por medio de la fe en Cristo Jesús. Nos encontramos en la ciudad de Areguá-Caacupemi.
jueves, 11 de octubre de 2012
El León de la tribu de Judá
miércoles, 10 de octubre de 2012
Un regalo importante
En nuestro sector de la sociedad, en donde la afluencia mimada es rampante, a menudo nos vemos sin saber qué regalo comprar para nuestros amigos y seres queridos en ocasiones especiales. Para algunos (especialmente aquellos que “lo tienen todo”), el regalo común no sirve. Nada en el centro comercial nos llama la atención. Tengo una sugerencia. Tal vez no parezca costoso, ni suene muy novedoso, pero, créame, siempre da resultado. Es uno de esos regalos que tiene gran valor, pero de esos a los que no se les puede poner precio. No hay riesgo de que quien lo reciba, lo pierda o lo olvide. Tampoco hay problema con tallas. Sirve para toda figura, toda edad y toda personalidad. El regalo ideal es . . . usted mismo. No se olvide del valor inusual de la bondad. Tal como lo oye: dé algo de usted mismo: - Dé una hora de su tiempo a alguien que necesita de usted. - Dé una nota de estímulo a alguien que se siente desanimado. - Dé un abrazo de afirmación a algún familiar. - Dé algo de tiempo a alguien que se siente solo. - Dé una comida a alguien que está enfermo. - Dé una palabra de compasión a alguien que ha sufrido una pérdida. - Dé una segunda oportunidad al caído. - Dé una acción de consideración a alguien a quien a menudo se le deja a un lado. - Dé una respuesta bondadosa al frustrado. En las palabras de Efesios 4:32, sea amable. Mi hermana Luci parafrasea este versículo: “Simplemente, sé bueno.” Cubriendo todos los mandamientos de los unos a los otros de la Biblia (¡y hay muchos de ellos!) está la sombrilla de la bondad. La amabilidad entreteje la misericordia y la gracia, la humildad y la gentileza. La bondad da gracia, exige humildad, y pide que pensemos en otros antes que en nosotros mismos. ¿Alguna vez ha notado que la bondad se aprecia más cuando la vida no marcha muy bien? Cuando uno está teniendo “uno de esos días,” la bondad dice esa palabra comedida y nos echa un salvavidas. ¿Quién, sino el cuerpo de Cristo, debe de ser el modelo de bondad en el mundo? Lamentablemente, si le preguntáramos al hombre de la calle cómo describiría al creyente que conoce, me atrevo a decir que bondadoso no será su primera y ni siquiera su segunda respuesta. Digo que debemos cambiar eso. La bondad es algo que usted y yo podemos hacer hoy. Una respuesta gentil, ser el primero en perdonar, dar el regalo de tiempo, compasión y consideración. De maneras ordinarias podemos darnos nosotros mismos, y al hacerlo, modelar el amor agape de Dios. Recuerde 1 Corintios 13:4: “El amor es bondadoso.” Busque hoy maneras de dar actos ordinarios de bondad, y hallará que en eso no hay nada de ordinario. |
Escrito por: Charles Swindoll- BBN
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martes, 9 de octubre de 2012
¿Ha escuchado hablar del acoso escolar?
Aunque esto es algo que ha sucedido ya por muchos años, hoy acapara la atención y es conocido como Bullying (Acoso Escolar). Este término fue creado en el año 1993 por el psicólogo escandinavo Dan Olweus, perteneciente a la Universidad de Bergen en Noruega. Él a través de estudios realizados en los años 70 y que estaban enfocados sobre los adolescentes y el suicidio, llegó a la conclusión que ellos habían experimentado o sufrido maltrato físico y emocional. Bullying es en sí la acción mediante la cual se da conocer el acoso y maltrato entre niños y adolescentes. Dicho comportamiento está dominado por la violencia, la cual se hace manifiesta en el maltrato de índole verbal, físico y psicológico. El fin es intimidar a la víctima, lo cual logra el agresor mediante la fuerza física que ejerce en su condición de superioridad o que de manera subjetiva ha podido infundir sobre el acosado. Es tanta la presión ejercida sobre la persona maltratada que esta llega a un punto donde le domina el miedo y su asistencia a la escuela mengua, por otra parte es común ver que en él se manifiesta el nerviosismo, la tristeza. Opta por llevar una vida apartada como producto de la depresión, lo más grave de todo esto es que llega a ser dominado constantemente por pensamientos suicidas, hecho que lamentablemente en muchos casos ha llegado a consumarse. ¿Supervisa la vida escolar de su hija(o)?, quiero decir con esto, ¿está pendiente del diario vivir de ese alumno y su entorno? Quizá desde hace meses se enfrenta a una crisis de la cual ni papá ni mamá se han enterado. No espere hasta que esté totalmente hundido por la acción del bullying. Es hora de actuar en favor de ese ser que es muy apreciado por usted. La relación con él debe fortalecerse, de tal manera que la comunicación fluya y se sobreponga a toda interferencia ocasionada por el bullying. No se desligue de la escuela, permanezca en contacto con los profesores, asista a las reuniones pautadas para los padres. La vida de su hija(o) es de gran valor, no hay razón alguna para que el bullyng lo tenga sometido en un estado de terror continuo. No olvide que: “…herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”. Salmo 127:3 |
lunes, 8 de octubre de 2012
¿Cómo somos santificados?(1)
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¿Cómo somos santificados?
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domingo, 7 de octubre de 2012
ESCUELA DOMINICAL
PROVERBIOS Capítulo 16
JEHOVÁ, es el
tema prevaleciente en este capítulo e inicia una sección con abundante material
teológico. Nada más en este capítulo, encontramos más de 10 veces mencionado el nombre de Dios. V. 1.
Sólo la gracia renovadora de Dios prepara el corazón para toda buena obra. Esto
nos enseña que no somos suficientes por
nosotros mismos para pensar o decir algo que sea sabio y bueno. V. 2. La ignorancia, el orgullo y la
jactancia nos vuelven jueces muy parcialistas respecto de nuestra propia
conducta. V. 3. Descarga el peso de
tu afán en Dios y por fe, entrégale a Él. V.
4. Dios usa al impío para ejecutar la justa venganza del uno contra el
otro; y al final, él será glorificado con la destrucción de ellos. V. 5. Aunque los pecadores se
fortalecen a sí mismos, no escaparán del juicio de Dios. V. 6. Por la misericordia y la verdad de Dios, los pecados de los
que creen en Él son quitados y quebrantado el poder del pecado. V. 7. Aquel que tiene todos los corazones
en su mano, puede obrar para bendecir a sus hijos. V. 8. Un patrimonio pequeño, honestamente logrado, resulta ser
mejor que una fortuna mal habida. V. 9.
Si los hombres hacen de la gloria de Dios su fin, y de su voluntad su regla, Él
dirigirá sus pasos con su gracia. V. 10.
El clamor del pueblo es que los gobernantes y los jueces sean justos y
gobiernen en el temor de Dios. V. 11.
La justicia recta y eficaz proviene del Señor.
V. 12. La justicia es la base que da
estabilidad a un gobierno. V. 13. El buen y correcto hablar es
como una joya que adorna a un gobierno. Vv.
14-15. Necios son los que se apartan del favor de Dios por quedar bien con
un gobernante terrenal. V. 16. El
gozo y la satisfacción del espíritu esta en alcanzar la sabiduría. V. 17. El hombre verdaderamente
espiritual se mantiene lejos del mal; él sabe que eso le mantiene vivo. V. 18. Cuando los hombres desafían los
juicios de Dios, y creen que están lejos de ellos, es señal de que su fin está muy
cerca. V. 19. Aunque se exponga al
desprecio del mundo, la humildad es mucho mejor que la altivez del espíritu,
que nos vuelve enemigos de Dios. V. 20.
El que procura entender la Palabra de Dios camina derechito hacia el bien y la
estabilidad. V. 21. El hombre cuya
sabiduría habita en su corazón, será hallado mucho más prudente que muchos que
poseen talentos brillantes. V. 22.
Como el agua en tierra árida es el hombre sabio para sus amigos y vecinos. V. 23. La gracia de los dichos del
sabio procede de la prudencia de su corazón. V. 24. La Palabra de Dios cura las enfermedades que debilitan
nuestra alma. V. 25. Esto es una
advertencia para todos: Cuida tus pies de los caminos de la vida, que muchas
veces son engañosos. V. 26. Debemos
trabajar por la comida que a vida eterna permanece y no en las que perecen. Vv. 27-28. Los impíos realizan más
esfuerzos para hacer el mal de los que serían necesarios para hacer el bien. El
chismoso separa aún a los mejores amigos; esto es rasgo de un carácter odioso,
pero cuán común es! Vv. 29-30. Algunos
hacen todo el mal que pueden por la fuerza y la violencia y están ciegos en
cuanto al resultado final. V. 31. La
gente anciana debiera caminar por una senda de piedad y ser ejemplo a los
jóvenes. V. 32. Vencer nuestras
pasiones requiere una administración más firme del que se necesita para vencer
a un enemigo. V. 33. Todos los
ordenamientos de la Providencia debemos considerarlos con humildad, y no
proceder con arrogancia, pues Dios es el
Soberano del universo. Dios es Soberano en:
Dar la última palabra (v. 1b);
Ser el Juez en última instancia (v, 2b);
Afirmar los pensamientos (v. 3b);
Tomar la decisión final (v. 33b). El
hombre se cree dueño de su destino en: Hacer sus planes (v. 1a); Pensar que lo que hace es correcto (v. 2a); Confiar en la suerte (v.
33a). Benditos son los que se entregan a la voluntad de Dios, porque Él
sabe lo que es bueno para ellos.-
sábado, 6 de octubre de 2012
Cristo no falla
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viernes, 5 de octubre de 2012
Produce para Dios.
"Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica." Efesios 2:10 (NV) Se celebró en Argentina el día de la industria. Mostraron por la tele un aviso muy interesante de la empresa Techint en el que un ingeniero le dice a la cámara: No sabes lo lindo que es ver que los caños que hacemos van a las principales ciudades del mundo. Y que cuando llegan, en cada uno dice: made in argentina. El que relataba esto era una persona mayor, un hombre ya jubilado, que trabajó seguramente en la empresa muchos años. Y como todo empleado con mucha antigüedad, siente propia la producción hecha. Se sentía parte de la empresa que hacía caños, porque él era parte de ello. El aviso revaloriza la producción nacional y remarca el orgullo de producir bienes en Argentina. De hacer cosas que sirven. Viendo el aviso, comparé la actitud de este jubilado con la de algunos compañeros de trabajo. A aquel se le iluminaban los ojos cuando recordaba lo que hacían. Mis compañeros están llenos de quejas, reclamando por todo, y a veces sin razón. Y pensaba ¿Dónde está la diferencia? En que el empleado de Techint sentía propio la producción que hacía. Más allá de los beneficios que la empresa le daba, se sentía identificado con lo que estaba haciendo. Y sabía que lo producía para ser útil. Es notable como los seres humanos repetimos conductas. ¿Por qué será que escuchamos tan a menudo a algunos cristianos quejarse en la iglesia? ¿Por qué algunos son como una carretilla que hay que arrastrarlos para que hagan algo? ¿Y por qué otros son ejemplo de devoción, santidad, compromiso, caridad cristiana y espiritualidad? ¿Qué hace a unos tan diferentes de los otros? Todos tenemos el mismo Espíritu de Dios, todos tenemos la misma esencia. Todos somos hechos por Dios, y tenemos una utilidad. Dios nos hizo nuevas criaturas con una finalidad. En la industria celestial, todos tenemos la misma materia prima y todos tenemos el mismo proceso de fabricación. Sin embargo, el producto final no siempre es el mismo. La diferencia la marca simplemente: la actitud, el sentimiento de pertenencia, el deseo de agradar y servir a Dios, solo por el placer de hacerlo. El estar enamorado de Dios, y no sentir el cristianismo como una religión sino como un estilo de vida. REFLEXIÓN – ¿Eres útil? Produce para Dios. Un gran abrazo y bendiciones |
Escrito por: Daniel Pérez Cliffe
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jueves, 4 de octubre de 2012
La espiritualidad se verá en el hogar del cristiano
El lugar más fácil para mostrar la espiritualidad es ante el público, pero el más difícil es el hogar. Las relaciones en el hogar son íntimas y continuas, en tanto que las actividades e impresiones hechas en público son intermitentes y casuales. Esta advertencia axiomática es necesaria especialmente para los obreros cristianos quienes con demasiada frecuencia pueden hacer gala de su espiritualidad profesional en público y vivir una vida carnal en su hogar. Podemos ilustrar esto cambiando ligeramente la comparación. Cuando empecé a enseñar, me asignaron una clase de principiantes del griego del Nuevo Testamento que se reunía cada mañana, desde el lunes hasta el viernes, a las ocho. Durante el curso de un año académico en tales circunstancias, uno llega a conocer bien a los alumnos, y ellos al maestro. Ahora bien, si al final del año los miembros de la clase testifican de cuánto les ha valido la vida del maestro, su ministerio y su ejemplo espiritual, ello significaría una gran cosa. Pero si, en contraste, yo voy a una iglesia a predicar un hermoso mensaje en una sola ocasión, y cuando termino algunos vienen a decir que yo debo ser muy espiritual para predicar semejante sermón, la cosa no significa mucho en realidad. En el caso de la clase, ellos han llegado a conocerme y a observarme en diversas circunstancias de tensión y gozo; han observado constantemente mi paciencia, o la falta de ella, y también mi consistencia. Pero el contacto casual con una congregación no da oportunidad para evaluar la espiritualidad del ministro. Las circunstancias de la vida en casa ofrecen una mejor oportunidad todavía que la clase diaria de griego de las ocho de la mañana. De nuevo decimos que es el pasaje de Efesios 5:18-21, referente a ser llenos del Espíritu lo que aporta la base bíblica para esta característica de espiritualidad. El mandato de ser llenos del Espíritu (vs. 18) va seguido en el griego de cuatro frases coordinadas, cada una de las cuales comienza con un participio. Juntamente constituyen los resultados o las características de una vida llena del Espíritu. Los cuatro principios son traducidos por hablando, cantando (v. 19), dando gracias (v. 20) y someteos (v. 21). El último no es solamente la conclusión de los versículos 18 a 21, sino también la frase tópica de lo que sigue, comenzando en el versículo 22. En otras palabras, la sumisión que es evidencia del ser lleno del Espíritu se verá en las relaciones del hogar de una manera más vívida. Usted puede estudiar el tema de la verdadera espiritualidad, estudiando el curso Equilibrio en la Vida Cristiana. Encuentra este curso en el Ciclo de Estudios de Vida Cristiana. Inscríbase hoy y comience a estudiar la Palabra de Dios gratuitamente. |
Escrito por: C. Ryrie - Equilibrio en la vida cristiana
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miércoles, 3 de octubre de 2012
Un pequeño paso; un gran salto
Y renovaos en el espíritu de vuestra mente. —Efesios 4:23 En julio de 1969 estaba en Fort Benning, Georgia, entrenando para oficial del ejército de los Estados Unidos. La escuela de oficiales de infantería era intensa y exigente, con sólo escaso tiempo libre. Sorprendentemente, el 20 de julio por la tarde, se nos ordenó ir a la sala de estar de nuestro batallón para sentarnos frente a un aparato de televisión parpadeante donde simplemente nos dijeron: «Esto es historia». Asombrados, observamos al astronauta del Apolo XI, Neil Armstrong, convertirse en el primer ser humano en pisar la luna, y decir: «Este es un pequeño paso para el hombre; un gran salto para la humanidad». Se suspendió el acostumbrado toque de queda y permanecimos sentados hablando hasta tarde, no sólo de lo que habíamos presenciado, sino de la vida, de Dios y de la eternidad. La exigente rutina había sido interrumpida y nuestra atención se había trasladado hacia lo realmente importante. Todos necesitamos trasladar nuestro enfoque a diario. Mantener un tiempo a solas con Dios suele permitirnos dejar las exigentes labores, romper la rutina y concentrarnos en Él por medio de la Biblia y la oración. Nuestros pensamientos y acciones cambiarán al seguir las instrucciones de Pablo, que dice: «Renovaos en el espíritu de vuestra mente» (Efesios 4:23). Lo que parece un pequeño paso puede ser un gran salto en nuestro andar diario con Cristo. |
Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario
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martes, 2 de octubre de 2012
El Mejor Regalo de un Papá
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre, y estad atentos, para que conozcáis cordura. Proverbios 4:1 Papá, ¿es posible que usted se haya comprometido demasiado, que esté tan involucrado en su trabajo o en algún proyecto lejos de casa, o entretenimiento, que le está robando el tiempo y energía que le pertenece a su familia? Lo entiendo; créame; lo entiendo...En lugar de presentarles a los padres un reto para dar de sí mismos, nuestro sistema cultural les anima a darles las cosas que salarios aumentados pueden comprar: una mejor educación, viajes al extranjero, posesiones materiales, casas más bonitas, automóviles...Pero, ¿qué tal en cuanto a papá mismo? Y, ¿ese aprendizaje sin precio que se aprende en su presencia? . . . Se ha perdido en el ajetreo...¡Vamos, papás, encabecemos una revuelta! Rehusemos dar oídos al sistema. Empecemos a decir que no a más y más de las cosas que nos alejan cada vez más de los que más nos necesitan. Recordemos que los regalos más grandes de la tierra que podemos proveer son nuestra presencia e influencia mientras vivimos, y un magnífico recuerdo de nuestras vidas una vez que nos hayamos ido. |
domingo, 30 de septiembre de 2012
Capturar el momento
Aprendiendo a disciplinarse
Tres áreas básicas:
La disciplina es el fuego purificador por el cual el talento se convierte en capacidad. (R. Smith)
1. Aprenda a Disciplinar su Mente: Mantenga la mente activa, pensando lo bueno y correcto. Como alguien ha dicho, no se puede tener una mente cristiana, sin leer la Biblia con regularidad (Fil. 4:8 - Ro. 12:1-2 - Pr. 14:22 - ).
2. Aprenda a Disciplinar su Corazón: Pida ayuda a Dios para poder controlar sus emociones o ellas le controlaran a usted. Cultive el dominio propio (2 Ti. 1:7).
3. Aprenda a Disciplinar su Voluntad: Sus acciones son importantes, las mismas perjudican o benefician a aquellos que le rodean. No actúe por impulsos o solo por aquello que desea (Pr. 15:19 - 16:9 - 20:25 - 23:4 - 24:10).
¡Mantenga un equilibrio entre ser y hacer. Procure ser mejor cada día!
Examínese para ser más disciplinado:
- Revise y analice sus prioridades personales, familiares y laborales. Vea si están en conformidad con la Palabra de Dios.
- Revise sus hábitos de pensamiento. Qué ocupa su mente. Cuánto tiempo invierte en la meditación de la Biblia. Cuántos libros cristianos ha leído.
- Revise sus hábitos de trabajo: Alguien dijo que disciplina es hacer las cosas correctas en el momento correcto y por la razón correcta. Por ejemplo: Analice, Cómo invierte su tiempo. Es diligente en su trabajo. Se coloca metas y las logra.
- Revise sus relaciones. Invierta el tiempo suficiente especialmente con su esposa, hijos, suegros, padres, familia, amigos. etc.
La disciplina es el fuego purificador por el cual el talento se convierte en capacidad. (R. Smith)
1. Aprenda a Disciplinar su Mente: Mantenga la mente activa, pensando lo bueno y correcto. Como alguien ha dicho, no se puede tener una mente cristiana, sin leer la Biblia con regularidad (Fil. 4:8 - Ro. 12:1-2 - Pr. 14:22 - ).
2. Aprenda a Disciplinar su Corazón: Pida ayuda a Dios para poder controlar sus emociones o ellas le controlaran a usted. Cultive el dominio propio (2 Ti. 1:7).
3. Aprenda a Disciplinar su Voluntad: Sus acciones son importantes, las mismas perjudican o benefician a aquellos que le rodean. No actúe por impulsos o solo por aquello que desea (Pr. 15:19 - 16:9 - 20:25 - 23:4 - 24:10).
¡Mantenga un equilibrio entre ser y hacer. Procure ser mejor cada día!
Examínese para ser más disciplinado:
- Revise y analice sus prioridades personales, familiares y laborales. Vea si están en conformidad con la Palabra de Dios.
- Revise sus hábitos de pensamiento. Qué ocupa su mente. Cuánto tiempo invierte en la meditación de la Biblia. Cuántos libros cristianos ha leído.
- Revise sus hábitos de trabajo: Alguien dijo que disciplina es hacer las cosas correctas en el momento correcto y por la razón correcta. Por ejemplo: Analice, Cómo invierte su tiempo. Es diligente en su trabajo. Se coloca metas y las logra.
- Revise sus relaciones. Invierta el tiempo suficiente especialmente con su esposa, hijos, suegros, padres, familia, amigos. etc.
Escrito por Luis Maturano - Instituto Bíblico de BBN y Chat Cristiana las 24 horas! www.bbnradio.org
Estudie la Biblia Gratis ! www.bbnbi.org
Necesita ayuda espiritual ? www.bbnchat.org
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sábado, 29 de septiembre de 2012
ESCUELA DOMINICAL
PROVERBIOS
Capítulo 15
“Los contrastes del bueno y del malo”. V. 1. Aquí
vemos la importancia de la palabra. En un ambiente de confusión o de pleito, la
respuesta sensata y calmada suaviza el ánimo y ayuda a disipar el conflicto.
Ocurre lo contrario cuando avivamos el fuego con palabras ásperas. V. 2. El que tiene conocimiento debe
usarlo sabiamente para el bien del prójimo. V. 3. Los pecados, el buen servicio y las penas profundas están
bajo la atenta mirada de Dios. Esto da consuelo a los santos y causa terror a
los impíos. V. 4. Una lengua buena
es sanadora para la conciencia herida, a la que consuela; también es buena para
traer conciencia de pecado a las almas y trae reconciliación a los que están en
desacuerdo. V.5. El desprecio a la
instrucción trae aparejado la necedad; y
amándola se adquiere prudencia. V. 6.
La riqueza de los mundanos aumenta sus temores y sospechas, añade fuerza a sus
pasiones y vuelve más inquietante el temor a la muerte. V. 7. Usamos sabiamente el conocimiento cuando lo difundimos, pero
el corazón del necio no tiene nada bueno que compartir. V. 8-9. Dios se complace cuando sus hijos se acercan humildemente a
Él en oración, pero cuando el orgullo o la impiedad contaminan el corazón del
que ora, su súplica es abominable al Señor. V. 10. El que detesta ser reprendido morirá en sus delitos y
pecados, pues no hay en él interés por dejar sus malas prácticas. V. 11. Nada hay que pueda ocultarse de
los ojos de Dios, ni siquiera los pensamientos del hombre. V. 12. El burlador no tolera pensar seriamente dentro de su
propio corazón. V.13. El espíritu
sombrío, impaciente e ingrato que brota del orgullo y del amor por lo mundano,
hace que el hombre esté intranquilo consigo mismo y con su prójimo. V. 14. El ser humano elige la comida
con lo que se va a alimentar; la sabiduría o la necedad. V. 15. El corazón es la fuente de nuestro estado de ánimo; si
estamos en paz con Dios, tenemos plenitud de vida y gozo continuo; pero si
nuestra relación con él no está de buenas, entonces la aflicción se apodera de
nuestro ánimo. V. 16-17. Los
creyentes suelen tener lo suficiente y necesario, con abundancia de paz; que no
lo tienen los impíos que, aunque ricos, las preocupaciones, los problemas y las
tentaciones, acompañan a sus riquezas. V.
18. El que es tardo para enojarse, no sólo impide la discordia, sino que
ayuda a apagarlo cuando se inicia. V. 19.
Los que no ponen el corazón en su trabajo, pretenden excusarse en los peligros
y dificultades para no hacer su labor. Así muchos viven descuidando su
responsabilidad. V. 20. Los que
tratan a sus mayores con desprecio o negligencia, no hacen más que demostrar su
necedad. V. 21. Los que son
verdaderamente sabios, se ocupan de que sus pensamientos, palabras y hechos
sean regulares, sinceros y santos. V. 22.
El escuchar un buen consejo hará la diferencia entre triunfar o fracasar,
muchos no entienden eso y cierran sus oídos al consejo de los sabios. V. 23. El hombre que sabe cuando hablar
y cuando callar es sabio. V. 24. Un
hombre bueno deposita sus afectos en las cosas de arriba; todo lo que hace
apunta hacia allá. V. 25. El orgullo
es la ruina de muchos; pero Dios sostiene a sus hijos afligidos. V. 26. Los pensamientos del impío
ofenden a Aquél que conoce el corazón. V.
27. El codicioso no deja que nadie en su familia repose o disfrute. La
codicia de ganancias rápidas y fáciles, suelen tentar a entrar en proyectos que
traen la ruina. V. 28. El hombre bueno resulta ser sabio por una razón:
gobierna bien su lengua. V. 29. Es
Dios mismo quien se aleja de aquellos que lo desafían; pero está al pendiente
de sus hijos. V. 30. Las buenas
noticias en tiempos de aflicción, son realmente reconfortantes, e ilumina el semblante
del que los oye. V. 31. La
reprensión fiel y amistosa ayuda a la vida espiritual y guía a la vida eterna. V. 32. Los pecadores subestiman su
alma; por tanto, prefieren el cuerpo al alma y dañan el alma por complacer a su
cuerpo. V.33. La humildad es el
peldaño por donde se sube a lo más alto; y el temor reverente a Dios es una
asignatura del hombre que le otorga como premio la sabiduría.--
domingo, 23 de septiembre de 2012
ESCUELA DOMINICAL
PROVERBIOS Capítulo 14.
Un buen título para este capítulo sería: “Los que construyen o los que destruyen”.
V. 1. La mujer que no tiene temor de
Dios, que es soberbia, malgastadora, y que se da a la comodidad, ciertamente
arruinará a su familia, como si un tornado derribara su casa. V. 2. Aquí la gracia y el pecado se
muestran con sus verdaderos colores. Quienes desprecian las leyes de Dios y sus
promesas, desprecian a Dios y todo su poder y misericordia. V. 3. El orgullo o soberbia crece en el
corazón. La raíz de esa rama debe ser arrancada o va a ocasionarnos muchos
problemas. Las prudentes palabras del sabio le libran de conflictos. V. 4. El buey, en este caso, representa
la previsión que uno debe tener para poder sustentar sin apremios su hogar. V. 5. El testigo veraz trae luz a una
situación difícil; más el mentiroso enturbia aún más el agua. V. 6. El escarnecedor trata con burla todas
las cosas que corresponden a Dios. El que siente el peso de su ignorancia busca
en Dios y en su Palabra el conocimiento necesario. V. 7. Descubrimos al hombre malo cuando en sus palabras no hay ni
una pizca de misericordia. V. 8.
Somos viajeros de la vida cuya mayor preocupación debe ser llegar a la meta
trazada por Dios. El necio no entiende eso y persiste en permanecer en el
error. V. 9. Los necios y los
profanos consideran el pecado como una tontería, y lo toman a la ligera en vez
de lamentarlo; se burlan de la ofrenda por el pecado y por ende se burlan de la
gracia del Señor. V. 10. No
entendemos que tormento puede haber en la conciencia del pecador que es
próspero; así como el mundo no puede discernir la paz mental que disfruta el
cristiano, aún en medio de su pobreza. V.
11. El pecado arruina a muchas familias, y la rectitud lo eleva y lo
fortalece. V. 12-13. Los caminos de
la negligencia, de la mundanalidad y la sensualidad, parecen rectos a los que
andan en ellos, pero se engañan y se destruyen a sí mismos. V. 14-24. Una radiografía del hombre de
Dios y el impío. El hombre de Dios tiene
el corazón contento; está alerta; tiene temor de Dios y se guarda del mal;
busca la sabiduría; es misericordioso y se siente feliz; misericordia y verdad
son las recompensas que le esperan y su meta primordial en esta vida es ser
sabio ante los ojos de Dios. El impío se siente hastiado de todo lo que hace;
es ingenuo, a pesar de que aparente lo contario; es insolente y soberbio;
comete locuras y es odiado por los que lo conocen; cosechan la necedad que
sembraron y Dios hace que se postren ante sus hijos; consiguen amigos y
placeres por medio de lo material y son incapaces de mostrar verdadero amor; la
insensatez de lo que piensan, dicen y hacen les llevan a cometer grandes
desatinos en la vida. V. 25. El
hombre recto se expone al malhumor del más fuerte, a pesar de ello, siempre
habla la verdad. V. 26-27. Los que
temen al Señor para obedecerle y servirle, tienen una fuerte base de confianza
y serán preservados. Ese temor reverente le es como una fuente de vida que le
ayuda a escapar de la muerte. V. 28.
Los ingresos y el poder de un pueblo se determinan según su población; el líder
que es sabio se cuida de mantener la fidelidad de su gente. V. 29. El que sabe dominar su ira
alcanza grandes objetivos. V. 30.
Una mente recta, contenta y benevolente tiende a la salud. V. 31. Oprimir al pobre es reprochar y desafiar al Creador; tener
misericordia del prójimo es muestra del amor a Dios. V. 32. El malo tiene su alma enajenada; muere en sus pecados y bajo
el poder y la culpa de ellos; pero los piadosos, aunque tienen dolor y algo de
miedo a la muerte, tienen la esperanza bendita que Dios les ha dado. V. 33. La sabiduría posee el corazón
y, de ese modo, regula los afectos y el temperamento. V. 34. La piedad y la santidad fomentan la laboriosidad, la
sobriedad y la honestidad; eso es bueno para cualquier país. V. 35. Dios, quien es el Gran Rey,
recompensará con castigo a quienes les
aborrecen y con bendiciones
abundantes a quienes les sirven con amor y fidelidad.-
sábado, 22 de septiembre de 2012
En medio del fuego
He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo. - Daniel 3:17 Envuelto en una manta en la camioneta de mi abuelo, vi cómo el fuego consumía nuestra casa. Mi padre dice que yo dormía profundamente mientras él nos llevaba a mí, a mi hermano y nuestras mascotas a un lugar seguro. Cuando me desperté y vi las enormes llamaradas, ya estaba a salvo. Era demasiado curioso y joven como para tener miedo. Recuerdo varias cosas de aquella noche. Aunque estaba en la camioneta, el calor era intenso y el fuego, cautivante. También recuerdo el temor en los rostros de todos mientras revisaban una y otra vez para ver si todos los seres queridos estaban a salvo. Tiempo después, me enteré de que, en el caos, mi padre corrió en medio del fuego para buscar a mi abuelo, lo que impulsó a mi abuelo (el cual no estaba dentro de la casa) a entrar corriendo para buscar a mi padre. La valentía de ambos impactó a todos los que vieron eso aquella noche. Me acuerdo de ese incendio cada vez que leo la historia de Sadrac, Mesac y Abed-nego. Cuando los amenazaron con el decreto que obligaba a inclinarse ante el rey o, de lo contrario, ser ejecutados (Daniel 3:10-12), estos tres valientes enfrentaron el fuego por ser fieles a Aquel a quien amaban (vv. 16-18). Y el Señor estuvo con ellos en medio de las llamas (v. 25). Cuando las «llamas» de la vida nos prueben, quiera el Señor que aquellos que observan nuestras decisiones reconozcan que amamos a los demás y a Dios. Las pruebas son el terreno donde crece la fe. |
viernes, 21 de septiembre de 2012
Avanza seguro
"Tres cosas hay de hermoso andar, y la cuarta pasea muy bien: El león, fuerte entre todos los animales, que no vuelve atrás por nada" (Pr. 30:29,30). Hay situaciones en la vida que uno prefiere evitar. En la empresa donde trabajo, hay una larga tradición de no innovar que viene de los dueños. En consecuencia, los empleados se acostumbraron a hacer las cosas mal, sin preguntar por que. Simplemente las hacen así porque siempre se hicieron así. Y a nadie se le ocurre cambiarlas. Se quejan mucho, pero no hacen nada al respecto. Es más seguro y más cómodo no cambiar. Cuando me contrataron, entre las responsabilidades que me dieron estaba la de mejorar los procesos de la compañía para hacerlos más eficientes. Suena muy bonita la tarea pero se complica mucho cuando hay que llevarla a la práctica. Es notable como cualquier empleado está dispuesto a modificar una política siempre y cuando eso afecte el trabajo del otro y él pueda seguir haciendo lo mismo que hizo siempre. En esta situación, y ante la enorme dificultad que enfrentaba (y enfrento), me acordé de este texto. El león avanza seguro, con porte, con gallardía, tiene un paso impresionante y amenazante. Y su mayor virtud es que nunca retrocede. No importa a quien se deba enfrentar, cuanta resistencia tenga, cuantos problemas tenga que superar. El león siempre avanza. Y me puse a pensar, que esto que hago en el trabajo, porque tengo un sueldo que mantener y un objetivo que cumplir, es lo mismo que me pide Dios en su Obra. Pareciera que en las cosas espirituales no hay un sueldo para mantener y el objetivo es más flexible porque no tenemos un jefe que nos esté vigilando y marcando los errores constantemente. Pero esta impresión es equivocada. Dios sigue constantemente nuestro accionar y premia los logros alcanzados. No pensemos que los beneficios de Dios son solamente monetarios, porque esto es un error. Pero su bendición, su respuesta y su Gracia están condicionadas a nuestra obediencia. Y los objetivos divinos son mucho más altos y exigentes que los laborales. Y nuestro Dios es un juez justo. Por eso es que te pide que seas como un león espiritual. Y que nunca bajes los brazos, ni te detengas, ni retrocedas en tu proceso espiritual. Hacerlo es más fácil y cómodo. Pero habla muy mal de tu testimonio como cristiano. ¡Que seas en tu andar como un león! REFLEXIÓN – Dios te pide que camines con esfuerzo y resolución Un gran abrazo y bendiciones
Escrito por: Daniel Pérez Cliffe de BBN
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jueves, 20 de septiembre de 2012
Tengo un mensaje
… habla, porque tu siervo oye. —1 Samuel 3:10 Estás sentado en un teatro con las luces apagadas y disfrutando de un concierto, una obra o una película, cuando, de repente, se enciende la luz de un teléfono móvil mientras alguien lee un mensaje de texto que le llegó y, quizá, se toma un tiempo para responder. En su libro Superficiales: ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes?, Nicholas Carr dice que, en nuestro conectado mundo, «la sensación de que tal vez tengamos un mensaje» está volviéndose cada vez más difícil de resistir. Samuel era jovencito cuando oyó una voz que pronunciaba su nombre, y pensó que era del sacerdote Elí que estaba en el tabernáculo donde servía al Señor (1 Samuel 3:1-7). Cuando Elí se dio cuenta de que Dios estaba llamando a Samuel, le dijo cómo debía responder. Cuando el Señor lo llamó por tercera vez, «Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye» (v. 10). Esta actitud de alerta ante la voz de Dios se convirtió en un patrón en su vida, ya que «el Señor se manifestó a Samuel en Silo por la palabra del Señor» (v. 21). ¿Estamos hoy escuchando la voz de Dios cuando nos habla de nuestra vida? ¿Estamos más pendientes de la vibración de un teléfono móvil que de la voz suave y apacible del Señor que nos llega a través de su Palabra y de su Espíritu? Quiera Dios que, como Samuel, aprendamos a discernir la voz del Señor y a decir: «Señor, habla. Estoy escuchando». No permitas que el ruido del mundo te impida oír la voz del Señor. |
Escrito por: Editores de Nuestro Pan Diario
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miércoles, 19 de septiembre de 2012
Pies guardados
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domingo, 16 de septiembre de 2012
ESCUELA DOMINICAL
PROVERBIOS Capítulo 13.
Este capítulo se inicia repitiendo el tema del hijo
que es sabio y el contraste entre el necio y el burlador. V.1. Hay mucha
esperanza en el hijo que escucha el consejo de sus padres y honran a sus
progenitores, a los burladores no les espera sino calamidad. V. 2. Nuestras
palabras tienen un poder muy grande; puede destruir y a la vez puede ser de
gran bendición. La boca del impío habla lo que hay en su corazón. V. 3. El que
piensa antes de hablar se está haciendo un gran bien; más de uno se ha
destruido por no poner freno a su lengua. V.4. El perezoso anhela tener las
ganancias del hombre diligente, pero aborrece el esfuerzo que éste realiza; por
lo tanto, nada posee. Esto mismo se puede aplicar en el plano espiritual. V. 5.
Donde reina el pecado el hombre es odioso. Si su conciencia estuviera
despierta, él se aborrecería a sí mismo, y se arrepentiría en polvo y ceniza.
V.6. El deseo honesto de hacer el bien preserva al hombre de errores fatales;
pero el hombre malo se encamina siempre a la desgracia. V. 7. Algunos que son
verdaderamente pobres, negocian y gastan como si fueran ricos; esto es pecado,
y traerá vergüenza sobre ellos; otros son ricos pero simulan no poseer
riquezas, y en esto hay falta de gratitud al Señor y falta de amor al prójimo.
V.8. Las grandes riquezas suelen tentar a usar la violencia contra quienes la
poseen, y el desprecio o la burla vuelve insensible al pobre. V. 9. La luz del
justo es como la luz del sol, el cual puede ser eclipsado o nublarse, pero
tarde o temprano volverá a brillar; La del malo es como una lámpara que ellos
mismo encienden y fácilmente se apaga. V.10. La soberbia o el orgullo es caldo
de cultivo para la violencia en todo el mundo; es bueno para el hijo de Dios
apartarse del hombre soberbio. V. 11. La riqueza obtenida por medio de la
deshonestidad o a través de vicios, juegos de azar, etc, llevan en sí una
maldición; se gastan rápidamente y se esfuma pronto, por ello, lo mejor es
trabajar honestamente para obtener lo que uno desea. V.12. La demora para
obtener lo que uno desea es muy dolorosa para la mente, pero reconforta mucho
cuando lo vemos realizado. V. 13. El que tiene temor de Dios y reverencia su
Palabra, escapará de la destrucción y será recompensado por su temor piadoso.
V. 14. La regla por la cual el sabio regula su conducta es una fuente que
produce vida y felicidad. V.15. El camino de los pecadores es duro para otros y
duro para sí mismo, el servicio del pecado es la esclavitud; necesitamos de la
gracia de Dios para apartarnos de esa senda. V.16. Necio es hablar de cosas de
las que nada sabemos, y emprender algo para lo cual no tenemos ninguna aptitud.
V. 17. Los que son malos y falsos, hacen el mal y caen en el mal; pero los que
son fieles transmiten siempre un mensaje de consuelo y alivio que reconfortan a
los que lo rodean. V. 18. Al que se burla de la corrección y la enseñanza, le
espera vergüenza y necesidad; lo contrario al que tiene un oído dócil para
escuchar a quien le espera el reconocimiento de los demás. V.19. En el hombre
hay fuertes deseos de felicidad; pero los que no quieren abandonar sus pecados,
no pueden esperar algo verdaderamente bueno para sus almas. V.20. Miles de
personas son llevadas a la ruina por las malas compañías; pero cuán satisfechos
quedan los que han buscado la compañía de los sabios. V.21. El diablo promete
mucho, quita todo y no da nada; pero Dios es un excelente pagador. V. 22. El
siervo de Dios que no está ansioso por enriquecerse, busca la forma más segura
de proveer para su familia; él sabe que Dios se encargará del porvenir de sus
hijos. V. 23. Dios provee de buenos recursos para que los pobres trabajen y se
ganen el sustento; pero si no son sabios, esos recursos terminarán por
esfumarse. V.24. Quien permite que se fortalezcan los hábitos pecaminosos en
sus hijos, actúa como si los odiara, y luego verán, con tristeza, como sus
hijos se pierden. V25. El justo mantiene un equilibrio sano en todas las cosas;
pero los impíos no se satisfacen con nada.-
jueves, 13 de septiembre de 2012
ARTÍCULOS DE FE
Artículo 1. Creemos en un sólo Dios, verdadero, Creador de los cielos y de la tierra; el único Soberano, Omnipotente y Omniciente, que es un Dios Trino, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo; siendo coexistentes, iguales en perfección divina, desempeñando funciones distintas, pero plenamente relacionados unos con otros. Dios Padre, quien tiene potestad en los cielos y la tierra; Dios Hijo, el Señor Jesucristo, quien vino al mundo en cuerpo y carne, y que se humanó y nació de una virgen, habitando entre nosotros con el propósito de la redención del hombre por su muerte en la cruz; Dios Espíritu Santo, cuya obra es convencer al hombre de pecado, guiarlo hacia la salvación y ayudarlo para crecer en su vida de santidad. Génesis 1:1, 26; Deuteronomio 6:4-5; Mateo 3:16-17; Juan 1:1, 14; 4:24; 10:30; 15:26; 17:5; Hechos 5:3-4; 1 Corintios 2:10-11; 2 Corintios 13:14; Efesios 2:18; Filipenses 2:5-6; 1 Timoteo 3:16; Apocalipsis 4:11.-
Artículo 2. Creemos que la Santa Biblia es la palabra de Dios, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo; que es infalible, plenaria (Completa, Entera), inerrable (Sin errores), y que ella, las Sagradas Escrituras, es nuestra única regla de fe y práctica. Salmos 119:89, 105, 130, 160; Proverbios 30:5-6; Mateo 4:4; Lucas 24:25-27, 44-45; 16:31; Juan 5:39, 45-47; 12:48; 17:17; Hechos 1:16; Romanos 15:4; 2 Timoteo 3:16; Hebreos 4:12-13; 2 Pedro 1:19-21; Apocalipsis 22:18-19.-
Artículo 3. Creemos que el relato de la creación de Génesis es literal, no alegórica ni figurativo;que Dios personalmente creó los Cielos y la Tierra; que el hombre fue creado directamente por Dios a su imagen y semejanza, y que no es producto de una evolución o un proceso evolutivo de especies; que Dios puso forma definida a cada especie y que toda la creación se llevó a cabo en un lapso de 6 (seis) días literales como son nuestros días en la actualidad. Génesis 1:1, 11, 16, 17, 24, 26, 27; 2:21-23; Éxodo 20:11; Nehemías 9:6; Jeremías 10:10-12; Juan 1:3; Hechos 4:24; 17:23-26; Romanos 1:20; Colosenses 1:16-17; Hebreos 1:1-3; 11:3; Apocalipsis 10:6.-
Artículo 2. Creemos que la Santa Biblia es la palabra de Dios, que fue escrita por hombres inspirados por el Espíritu Santo; que es infalible, plenaria (Completa, Entera), inerrable (Sin errores), y que ella, las Sagradas Escrituras, es nuestra única regla de fe y práctica. Salmos 119:89, 105, 130, 160; Proverbios 30:5-6; Mateo 4:4; Lucas 24:25-27, 44-45; 16:31; Juan 5:39, 45-47; 12:48; 17:17; Hechos 1:16; Romanos 15:4; 2 Timoteo 3:16; Hebreos 4:12-13; 2 Pedro 1:19-21; Apocalipsis 22:18-19.-
Artículo 3. Creemos que el relato de la creación de Génesis es literal, no alegórica ni figurativo;que Dios personalmente creó los Cielos y la Tierra; que el hombre fue creado directamente por Dios a su imagen y semejanza, y que no es producto de una evolución o un proceso evolutivo de especies; que Dios puso forma definida a cada especie y que toda la creación se llevó a cabo en un lapso de 6 (seis) días literales como son nuestros días en la actualidad. Génesis 1:1, 11, 16, 17, 24, 26, 27; 2:21-23; Éxodo 20:11; Nehemías 9:6; Jeremías 10:10-12; Juan 1:3; Hechos 4:24; 17:23-26; Romanos 1:20; Colosenses 1:16-17; Hebreos 1:1-3; 11:3; Apocalipsis 10:6.-
domingo, 9 de septiembre de 2012
ESCUELA DOMINICAL
PROVERBIOS.( Capítulo 12)
“El que ama la instrucción ama la sabiduría; el que ama la sabiduría
ama la instrucción”. (V.1.) Los que son entendidos se deleitarán en la
instrucción que se le da, pero los brutos endurecen sus convicciones. (v.2) El hombre que encubre designios
egoístas y malos debajo de de una profesión o de la amistad, será condenado. (v.3) Aunque los hombres progresen por
sí mismos, mediante artimañas pecaminosas, no pueden estabilizarse nunca; pero
quienes por la fe tienen sus raíces en el Señor, están sólidamente
establecidos. (v.4) Una esposa
piadosa y prudente que cuida bien de todas las cosas de su casa, que toma
conciencia de su deber, y que puede soportar las aflicciones propias de su
hogar, es honra y consuelo para su marido. Lo contrario es como un cáncer
verdaderamente insoportable. (v.5)
Los pensamientos no son libres; están sometidos al conocimiento divino, por
tanto, están bajo el mandamiento de Dios. Para el hombre es vergonzoso actuar
con engaño, trucos y mala intención. (v.6)
La gente mala habla mal de su prójimo. Hay veces que el hombre puede hacer una
buena obra usando la palabra para animar, consolar, etc. (v.7) La bendición de Dios es a menudo contínua en las familias de
hombres piadosos, pero los impíos viven para sufrir la ira de Dios. (v.8) Es de mejor estima la sabiduría
que la perversidad. (v.9) El que
vive en una situación humilde, que no tiene quien le atienda, pero obtiene el
pan por medio de su esfuerzo, es más feliz que el que se gloría de su alcurnia
o de su buen vestir pero que carece de lo necesario. (v.10) El piadoso no hace sufrir innecesariamente ni siquiera a un
animal, pero el malo suele hablar de los demás como si fuera un experto, cuando
que no soporta un tratamiento similar ni siquiera por un día. (v.11) Sabiduría de los hombres es
ocuparse de sus cosas y seguir el llamado de la honestidad, pero es de necios
descuidar los negocios. La gracia de Dios enseña a los hombres a no desdeñar
nada, excepto el pecado. (v.12)
Cuando el impío ve prosperar a los demás por medio de actos pecaminosos desea
actuar de la misma manera, pero la raíz de la gracia divina en el corazón del
justo, produce otros deseos y propósitos. (v.
13) Cuidemos nuestra boca; más de un hombre ha pagado caro en este mundo la
transgresión de sus labios. (v.14)
Cuando los hombres usan correctamente su lengua para enseñar y consolar a los
demás, disfrutan la aceptación del Señor, y ese acto testifica a su conciencia
de que está, efectivamente, respondiendo a la finalidad de su ser. (v.15) El necio, según la Biblia, es el
hombre malo, aquel que actúa en forma contraria a la sabiduría de lo alto. Su
regla es hacer las cosas según su propio discernimiento. (v.16) El hombre necio se apresura a enojarse y lo manifiesta en
forma inmediata; él siempre está en problemas y corre hacia el mal, pero al
sabio le resbala la crítica y la ofensa del necio. (v.17) Bueno es para todos aborrecer el pecado, detestar la mentira
y ser gobernados por la honestidad. (v.18)
La lengua puede tanto herir y causar daño como curar y aliviar las heridas. (v.19) La mentira tiene patas cortas,
pero la verdad permanece para siempre. (v.20)
Engañoso es el corazón del impío pero alegre y pacífico el corazón del justo. (v.21) Si los hombres son sinceramente
rectos, el Dios justo se ocupará de que ningún mal les acontezca, pero los que
se deleitan del mal, se hartarán de ella. (v.22)
Tomemos conciencia de la verdad, no solamente en palabras sino también por
medio de nuestros actos. (v.23) Los
hombres necios no necesitan de propagandas, ellos mismos se encargan de
manifestar la necedad que hay en su corazón. Al sabio todos lo conocen y
aprecian. (v.24) Los que no se
esfuerzan para vivir vidas honestas, y se manejan por medio de trucos y mentiras son
despreciables, y al final terminan
mendigando. (v.25) La preocupación,
el miedo y la tristeza en los espíritus quitan vigor a los hombres acerca de lo
que hay que hacer, o el valor en cuanto a lo que hay que soportar. La palabra
precisa, la Palabra de Dios aplicada en el corazón, alegra el alma. (v.26) El justo tiene abundancia, aunque
no de bienes de este mundo, sino de la gracia y el consuelo del Espíritu de
Dios, que son las riquezas verdaderas. Los hombres malos se jactan inútilmente
de que sus caminos son rectos. (v.27)
El perezoso no hace buen uso de las ventajas que la Providencia pone en su
camino, y no tiene consuelo en ellas. La sustancia del hombre diligente, aunque
no grande, le hace bien a él y a su familia. El ve que lo que necesita Dios se lo
concede por medio de la oración. (v.28)
El camino de la justicia es un camino claro, es el camino de la rectitud; en
ella hay vida, no sólo al final, sino durante todo el trayecto de nuestro
peregrinar en este mundo.-
martes, 4 de septiembre de 2012
La noche y la mañana
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domingo, 2 de septiembre de 2012
ESCUELA DOMINICAL
PROVERBIOS. Capítulo 11.
El versículo 1
subraya la corrupción que había en el comercio, es por ello que el Señor
estableció patrones en cuanto a las pesas y las medidas, véase Levítico 19:35-36 y Deuteronomio
25:13-16. Existían varias formas de obtener ganancias por medio de
artimañas, ejemplo: Balanzas con graduación falsa, pesas diferenciadas para la
compra y para la venta con lo cual se obtenían una ganancia en forma deshonesta
y que Dios desaprobaba en su totalidad.
No importa cuán a la ligera se tomaba
el peso recortado o la balanza falsa, y lo común que sea este delito, es
abominación a Dios. V. 2. Al
considerar lo seguro que es la humildad, vemos que en el humilde hay sabiduría. V. 3. Los principios de un hombre
honesto son permanentes, por lo tanto su camino es claro. V. 4. Las riquezas no serán sustituto para el hombre en el día de
su muerte. Vv. 5-6. Los caminos de
la iniquidad son peligrosos. El pecado es un castigo en sí mismo. V. 7. Cuando muere el piadoso, se
desaparecen todos sus temores; pero cuando muere el impío, se desvanecen todas
sus esperanzas. V. 8. El justo suele
ser guardado en forma maravillosa de caer en situaciones peligrosas, y el impío
cae en su lugar. Todo lo expuesto hasta ahora se aplica a todo hijo de Dios y
en forma especial a un ministro de la palabra del Señor. Veamos: Debe ser
honrado (vv. 1-2); ser honrado es
agradar a Dios (v. 1); agradar a
Dios es ser humilde (v. 2); ser
humilde es ser sabio (v. 2); debe
ser íntegro (vv. 3-8); ser íntegro
es guiarse por el bien (vv. 3a, 5a);
guiarse por el bien es librarse de la ira de Dios, (vv. 4a, 6a); librarse de la ira de Dios es vivir con esperanza,( v. 7). V. 9. Los hipócritas por
medio de astutas objeciones contra la verdad de la Palabra de Dios engañan a
los hombres para que yerren y pequen. Vv.
10-11. Las naciones prosperan cuando desechan a los malos. V. 12. El entendido no juzga a los
demás por su éxito. V. 13. El hombre
fiel no revela lo que se le ha confiado, a menos que lo requiera la honra de
Dios o el bien común. V. 14.
Encontraremos siempre que es una ventaja para nosotros pedir consejo. En el
transcurso de las historia hubieron hombres que fueron de gran provecho a su
pueblo o a su ciudad, veamos cómo podemos serlo nosotros. Hay que mostrar una
conducta intachable, (v. 10); ser
consecuente con el justo, (v. 10a);
hay que producir lo bueno, ejercer una influencia positiva, (v. 11); para influir en el medio en que
vivimos, (ver Daniel 6:25-28); para
rechazar lo negativo o lo malo del ambiente en que vivimos, (ver Daniel 1:8; 3:18; 6:10). Para
producir prosperidad: en ti (1 Reyes
4:29-34; Daniel 3:30; 6:28); en los que te rodean (2 Crónicas 34:35); Hay que ser un buen consejero, v. 14; y hay que ser sabio (Daniel 2:14-18). Para todo esto hay que
buscar y recibir ayuda de los sabios e infundir seguridad. V. 15. El bienestar de nuestra familia, nuestra paz, y nuestra
capacidad de pagar nuestras deudas, no deben someterse a riesgos. V. 16. La mujer piadosa y discreta
cuidará la estima y el respeto. V. 17.
El hombre cruel, obstinado y malo, es dolor para sí mismo. V. 18. El que hace bien su oficio, recibirá su recompensa con toda
seguridad. V. 19. La verdadera santidad
es verdadera felicidad y mientras más
violento es el hombre en sus empresas pecaminosas, más se precipita a su
destrucción. V. 20. Nada es más
aborrecible a Dios que la hipocresía a la que se refiere aquí; Dios se complace con quienes buscan agradarle de acuerdo a sus
normas de Justicia. V. 21. La paga
por el pecado llega tarde o temprano. V.
22. Abusan de la belleza los que no tienen discresión ni modestia. V. 23. Este versículo muestra lo que hay en el corazón del justo y
del impío. V. 24. El Señor
recompensa a los generosos y despoja a los avaros. V. 25. En las cosas temporales Dios suele tratar a sus hijos como
ellos tratan a sus hermanos. V. 26.
No debemos acaparar almacenar las dádivas de Dios para nuestro propio provecho.
V. 27. La ley de la siembra y la
cosecha. V. 28. Los justos están
injertados en el Señor y aunque parezcan derrotados al final reverdecerán como
árboles y fructificarán. V. 29. El que
acarrea problemas a su casa por negligencia o por maldad, no podrá disfrutar lo
que gana, como el hombre no puede retener el viento o satisfacerse de él. V. 30. El hombre justo es como un árbol
que proporciona vida con su ejemplo y atrae las almas para su Señor. V. 31. Dios es un justo pagador, sea
que hagamos el bien o el mal, por lo que no debemos desmayar cuando hacemos lo
correcto, aún cuando en apariencia no veamos el fruto de nuestra labor.
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